LAS FUENTES DEL RELATO

Publicado: abril 19, 2012 en Uncategorized

Milva BenítezCarlos A. Sortino

 

 

LAS FUENTES DEL RELATO

 

 

Rara vez un periodista de investigación relata hechos de los que ha sido testigo. Su tarea habitual consiste en reconstruir esos hechos a partir de fuentes testimoniales y/o documentales[1]. De allí la importancia que adquieren el conocimiento y la experiencia de sus diversos tipos y usos[2].

 

 

de la relatividad del conocimiento

 

 

Partimos de una premisa: no hay fuente desinteresada. Toda fuente, en mayor o menor medida, favorece o no el descubrimiento de aquello que sospechamos ocultado. Ni siquiera las fuentes técnicas (aquellas a las que recurrimos en busca de un conocimiento específico) se sitúan al margen del potencial descubrimiento: ese hecho que se pretende descubrir forma parte, directa o indirectamente, de una trama de la que el “técnico” es o no es partidario.

Un abogado especializado en derecho constitucional, aunque no esté directamente involucrado en el caso que nos ocupa, sí lo está en la interpretación jurídica global de la trama que lo contiene. La ley no es una ciencia exacta y prueba de ello es la abundante, diversa y hasta contradictoria jurisprudencia sobre un mismo tema.

Vale como ejemplo el fallo de la Corte Supremade Justicia de la Naciónque el 14 de octubre de 1992 confirmó el indulto presidencial a militares procesados por violaciones a los derechos humanos. En ese fallo, el juez Carlos Fayt sostuvo que “las doctrinas sobre si la facultad de indulto conferida al presidente de la Naciónpuede ejercitarse durante el proceso criminal o sólo luego de dictada la sentencia, tienen ambas sólidos fundamentos” y que “en consecuencia, las divergentes líneas de jurisprudencia seguidas por esta Corte convierten a la decisión de la validez constitucional del indulto conferido a procesados por el Poder Ejecutivo, en una cuestión estratégica”[3]. La decisión se toma, finalmente, desde un fundamento político y no jurídico.

Líneas arriba mencionamos a las ciencias exactas. Vayamos, entonces, al ejemplo de una investigación realizada por alumnos de nuestra comisión durante el año 2001: recorrieron diversos restaurantes y obtuvieron muestras de las comidas para someterlas a un análisis bromatológico, dado que la hipótesis del trabajo era que, al no existir controles del Estado, la elaboración de esas comidas podría transgredir los valores de higiene que las hacen aptas para el consumo[4].

Esas muestras de comida fueron llevadas a dos laboratorios para ser examinadas, pero como no existía en el ámbito nacional un parámetro de análisis (el Código Alimentario Argentino no establecía los valores microbiológicos que se aceptan para comidas elaboradas listas para el consumo), uno de los laboratorios recurrió a parámetros internacionales (el Codees International yla Foodand Drugs Administration de EE.UU.) y concluyó que esas muestras de comida presentaban importantes rasgos de contaminación, mientras que el otro laboratorio aplicó un parámetro “puramente científico” que descartó niveles de contaminación “riesgosos para las personas”.

La cuestión finalmente fue saldada haciendo foco en la ausencia de parámetros nacionales y en el desmantelamiento de los controles bromatológicos municipales en la última década, que, contrastados con los análisis de ambos laboratorios, marcan la incertidumbre que proyecta esa política pública sobre la sociedad, tras concluir que si es tarea del Estado garantizar la salud pública, también se puede considerar como una política la ausencia de esa garantía.

 

 

de la manipulación que nos acecha

 

 

Volvemos a nuestra premisa de arranque: no hay fuente desinteresada. Nuestro relato corre el serio riesgo de ser condicionado -y hasta determinado- por las fuentes testimoniales y/o documentales sobre las que hacemos pie.

Durante la campaña electoral de 1999 el candidato justicialista a la presidencia de la Nación, Eduardo Duhalde, no contaba con el apoyo del presidente Carlos Menem, también justicialista. Fue ese el motivo de sendos llamados telefónicos a las redacciones de los diarios “Clarín” y “La Nación”, realizados por una fuente testimonial que juega como favorable, según su relación con el caso; como off the record, por su condición de confidencial; y como permanente, por su carácter de habitual “correa de transmisión”.

El jueves 19 de agosto, poco antes de la hora de cierre, aquella fuente transmitió al diario “Clarín” la información de que Eduardo Duhalde resignaría su candidatura en favor de Carlos Reutemann (el “candidato” de Carlos Menem), a la luz de su baja perfomance en las encuestas que manejaba, e impuso la condición de que esa noticia debería ser publicada al día siguiente a cambio de la exclusividad. El periodista de “Clarín” pidió un día de gracia para chequear la información, pero la fuente se lo negó. No se sabe si esa fuente repitió la maniobra con el diario “La Nación” ni cuál fue la reacción de este medio. Lo que sí se sabe es el distinto tratamiento que ambos diarios, al día siguiente, dieron a la versión.

“Nueva operación del menemismo sobre Duhalde” fue la noticia (sin firma) publicada por “Clarín” el viernes 20 de agosto de 1999. El mismo día, “La Nación” dio cuenta de los hechos en una noticia firmada por Antonio E. De Turris y titulada “Duhalde niega que Reutemann lo reemplace como candidato”.

En el primer caso, el medio antepuso a la versión off the record la maniobra presidencial y, de algún modo, “salvó la ropa”, aunque en el cuerpo de la noticia igualmente la probable renuncia de Duhalde quedó consignada, en un claro ejemplo de condicionamiento del relato por parte de la fuente. En el segundo caso, el medio directamente otorgó veracidad a la versión off the record y aunque en el cuerpo de la noticia se consignó su raíz menemista, no deja de ser un claro ejemplo de determinación del relato por parte de la fuente.

La lógica que justifica la publicación de aquella noticia fue esgrimida por el periodista de “Clarín” Julio Blanck: “Los políticos saben que la exclusividad es un bien muy preciado por los periodistas”[5]. Desde esta perspectiva es imposible imaginar que la versión sobre la renuncia de Duhalde no hubiese podido convertirse en noticia para dar paso a una investigación que apunte no sólo a descubrir una maniobra presidencial que tenía por objetivo socavar a un candidato de su mismo partido, sino también a develar qué intereses políticos y económicos se verían afectados con el posible triunfo electoral de ese candidato. La cultura de la exclusividad pudo más que la contra-cultura de la investigación[6].

de culturas y contra-culturas

 

 

Si no hay fuente desinteresada y si corremos el riesgo de que el relato de la fuente condicione o determine nuestro propio relato, es lógico sostener que el relato de la fuente (de cualquier tipo) cobra importancia en la medida en que se pueda organizar una trama cuyo argumento sea comprobable empíricamente.

En diciembre de 1998, la instrucción del sumario por el asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas, a cargo del juez José Luis Macchi, había concluido y faltaban sólo unos pocos trámites formales para comenzar el juicio oral. En febrero de 1999, mientras realizábamos otra investigación, un juez de la provincia de Buenos Aires se convirtió en una fuente off the record de carácter ocasional cuando nos dijo que en algún lugar del Poder Judicial “descansaba” un expediente destinado en su momento a destituir al juez Macchi.

Otro periodista, prestigioso él y amparado en el anonimato de sus fuentes de información, había publicado a los pocos días de aquel asesinato que el juez Macchi estaba siendo investigado por la misma Corte provincial por su adicción al alcohol y por su posible vinculación con una banda de policías de la costa dedicada al narcotráfico. Nada de eso era cierto, según nuestra fuente, sino que -y más grave aún- aquel expediente hacía hincapié en su falta de idoneidad y fue archivado por cuestiones políticas poco tiempo antes del asesinato del fotógrafo[7].

La cultura de la exclusividad nos hubiese conducido a publicar esta noticia: “Fuentes del Poder Judicial señalaron a este medio que el juez José Luis Macchi estaba a punto de ser destituido por falta de idoneidad cuando asesinaron a José Luis Cabezas”. Pero contamos en nuestro favor con que la contra-cultura de la investigación era alentada en el medio para el que trabajábamos y comenzamos a explorar.

Encontramos ese expediente y no sólo comprobamos la certeza del relato de nuestra fuente, sino que, además, logramos comparar los errores señalados por los inspectores de la Corteen diversas investigaciones judiciales encabezadas por Macchi con los errores que la Cámarade Apelaciones fue corrigiendo durante todo el proceso de investigación del asesinato de Cabezas: eran los mismos. De allí la importancia del asunto[8].

Esta fuente off the record jamás fue mencionada como tal en nuestro relato, dado que al dar con el expediente y “cruzar” su contenido con el contenido de la “causa Cabezas”, logramos que el relato de esa fuente cobrara importancia porque se pudo organizar una trama cuyo argumento era comprobable empíricamente. El relato periodístico pudo prescindir de “soportes” externos de credibilidad: la acusación redactada por la Procuración de la Corte, todos los cuerpos de la “causa Cabezas” y el legajo con la trayectoria de Macchi desde su ingreso como empleado al Poder Judicial en 1972 (que incluía el pliego con el que fue designado juez y el diario de sesiones del Senado en el que se aprobó su designación en 1987), constituyeron un “corpus” con abundancia de fuentes documentales (oficiales y públicas, aunque nunca publicadas), todas ellas a la vista e irrefutables.

 

 

de las diversas maneras de nombrar la realidad

 

 

Afirmamos que no hay fuente desinteresada y que por ello corremos el riesgo de que su relato condicione o determine nuestro propio relato. Por ello sostenemos que ese relato cobra importancia sólo en la medida en que se logre organizar una trama cuyo argumento sea factible de comprobarse empíricamente, de manera que el relato periodístico resista la ausencia de “soportes” externos de credibilidad. Esta lógica nos conduce directamente al punto de partida de cualquier proyecto de investigación: examinar las circunstancias de construcción del relato de la fuente.

Así como el relato periodístico está condicionado por las circunstancias de su construcción (puede ser producto de la cultura de la exclusividad o puede ser producto de la contra-cultura de la investigación, para utilizar un ejemplo ya visto), también el relato de la fuente (testimonial o documental) está condicionado por las circunstancias de su construcción. Porque así como no es la realidad la que se construye desde los medios, sino el relato que la nombra, tampoco es la realidad la que se construye desde las fuentes, sino el relato que la nombra.

Las características que diferencian a las fuentes documentales de las fuentes testimoniales son varias: las primeras fueron construidas en el pasado, dan cuenta de la historia oficial del asunto en cuestión (sean públicas o privadas) y, por lo tanto, son irrefutables, en el sentido de que aquello que ocurrió, ocurrió de ese modo y no de otro, salvo que encontremos otra fuente (documental y/o testimonial) que pueda probar su falsedad; en tanto, las segundas son construidas en el presente, ofrecen sólo una versión de lo que ha ocurrido (o de lo que está ocurriendo) y, por lo tanto, son refutables, salvo que todas las fuentes consultadas (documentales y/o testimoniales) coincidan en esa misma versión.

En ambos casos podemos ensayar una manera de abordaje de aquello que llamamos circunstancia de construcción del relato de la fuente, que consiste en la formulación de dos series de interrogantes. La primera de ellas, vinculada con nuestra fuente (documental o testimonial) y la segunda, con el conflicto que estamos explorando[9]. Cada fuente se transforma así en objeto de investigación.

La primera serie:

 

  1. ¿Qué intereses representa este sujeto (fuente testimonial o documental)?
  2. ¿a quienes beneficia y a quienes afecta su relato?
  3. ¿cuál es la importancia de su participación en el conflicto potencial que estoy explorando?
  4. ¿por qué me dice esto a mí y no a otro (si es una fuente testimonial)?
  5. ¿por qué accedo yo a este relato y no otro (si es una fuente documental)?
  6. ¿por qué, si no he sido yo el único al que se lo ha dicho (si es una fuente testimonial) o el único que ha accedido a este relato (si es una fuente documental), nunca antes se ha publicado nada?

 

Las respuestas que logremos a estos interrogantes habrá que ponerlas luego a la luz de la segunda serie:

 

  1. ¿Cuál es este conflicto?
  2. ¿a quienes afecta y a quienes beneficia?
  3. ¿cuál es su origen?
  4. ¿qué medios se operan para la lucha en este conflicto?
  5. ¿qué relaciones sociales promueve esta lucha?
  6. ¿cómo se resuelve el conflicto, si es que se resuelve?
  7. ¿qué nueva situación origina la resolución o no resolución del conflicto?
  8. ¿a quiénes afecta esta nueva situación?
  9. ¿a quiénes beneficia?
  10. ¿qué conflictos potenciales alberga?

 

Claro que esto no es una receta y que de todos estos interrogantes, algunos podrán ser útiles y otros no y que también es posible (y necesario) abrir otros nuevos. Claro que las series pueden trastocarse y los interrogantes de una y otra pueden mezclarse y formularse a lo largo de todo el proceso de investigación y no tienen por qué ser respondidos de una sola vez. Claro que algunas (o todas las) respuestas pueden ser falsas (total o parcialmente) y que es muy posible que no lo percibamos en el momento y que tendremos que volver a indagarlas.

Sólo se trata de estar atentos y desconfiar de todo, con la certeza de que, finalmente, es muy probable que nos engañen.

 

 

de cómo saberlo todo y no decir nada

 

 

Un tipo particular de fuente es aquel que se nombra con la palabra inglesa “briefing” (concepto derivado de la palabra inglesa “brief”, que significa “informe”). No es improbable encontrarnos en nuestro camino con una fuente testimonial que nos pida no publicar su relato hasta que se produzca el hecho que nos adelanta o con alguien que nos acerque un documento con la condición de no hacerlo público hasta una fecha determinada o, incluso, hasta su muerte.

Así funciona el “briefing” para el primer caso: el 28 de mayo de 1966 el general del Ejército Julio Alsogaray convocó a su despacho a dos periodistas de otros tantos diarios porteños para comunicarles que el 23 de junio sería derrocado el presidente Arturo Illia (hecho que ocurrió, finalmente, el 28 de ese mes) y que al día siguiente, 29 de mayo (día del Ejército argentino), el discurso del comandante en jefe del Ejército (cuyo texto les entregó), general Pascual Pistarini, sería la “señal de largada”. Un tercer periodista de otro diario fue convocado por el propio Pistarini aquel mismo día con idéntico objetivo.

Ningún medio publicó una sola palabra sobre este hecho. El golpe militar se veía venir desde mucho antes y no es improbable que las distintas versiones periodísticas que lo alentaban hayan sido “filtraciones” de las mismas Fuerzas Armadas, si tenemos en cuenta el análisis del periodista Gregorio Selser. Lo que se pretendía era “conocer la reacción de los directores de esos tres diarios. Por supuesto, no tardó mucho (el Ejército) en disponer de esa preciosa información: le bastó leer el tamaño de los titulares y el lugar destacado que se asignó al discurso de marras (el de Pistarini), para descontar que con ellos no habría problemas”[10].

Para el segundo caso de “briefing”, vale citar el trabajo “Los derrotados del golpe del 30”[11], publicado por el periodista Rogelio García Lupo una vez cumplido el plazo que se había comprometido a respetar. El mismo periodista da cuenta de este hecho: “Para la reconstrucción de la historia hasta ahora desconocida de Corda Frates, el autor dispuso del archivo de la logia, cuyo último depositario fue su miembro, el mayor Manuel Alvarez Pereyra, oficial yrigoyenista. Hace cuarenta años Alvarez Pereyra había entregado al autor estos documentos, que ahora se difunden, con el compromiso de no hacerlos públicos hasta el año2000”.

En “Los derrotados del golpe del 30”, García Lupo devela que el golpe militar contra Hipólito Yrigoyen “fue obra de un pequeño grupo de conspiradores, quienes en todo momento tuvieron en claro que eran minoría en los cuadros del Ejército. Sin embargo, la historia apenas se ha detenido en el detalle de que menos del 5 por ciento de los jefes y oficiales se levantaron contra el presidente Hipólito Yrigoyen y de que el movimiento armado no contó con el apoyo de cientos de militares en actividad (…) La preparación técnica del golpe había sido el resultado de la acción de no más de medio centenar de militares que, a partir de 1921, durante la primera presidencia de Yrigoyen, se habían complotado en contra de él y formaron una asociación secreta conocida como Logia San Martín. Entre los militares que no apoyaron el golpe estaban quienes, a partir del derrocamiento del gobierno radical, formaron la Logia Corda Frates.

Así como no hay fuente desinteresada, tampoco hay periodista desinteresado. Por eso es que el uso que le demos al relato de cualquier tipo de fuente dependerá de nuestra conciencia política, que no siempre es tal conciencia. En este último caso -el peor de los casos- la incidencia política que tiene el periodismo sobre la sociedad no podrá ser controlada por el periodista y el periodista ni siquiera se dará cuenta de ello.

 

 


[1] Las fuentes de información no deben confundirse con los productores de información: agencias de noticias, medios y oficinas de prensa públicas o privadas, a los que no podríamos considerar como fuentes porque ya ellos difunden información procesada (lo que implica el abordaje previo de distintas fuentes). Estos productores de información sólo son útiles en tanto pistas que nos conduzcan hacia un tema de investigación. Para profundizar en este asunto, es recomendable el libro “Periodismo de Investigación. Teoría y Práctica”, del periodista español José María Caminos Marcet, especialmente su capítulo 9.

 

[2] Los conceptos y ejemplos de este ensayo no abordan todos los tipos y usos de fuentes. Pero queda implícito que el abordaje de un tipo y uso (por ejemplo: “fuente favorable”) remite inmediatamente al tipo y uso de su oponente, cuando lo hay (por ejemplo: “fuente desfavorable”).

 

[3] El indulto es una facultad presidencial cuya discusión jurídica se inicia el 6 de octubre de 1868, cuandola Corte Suprema de Justicia dela Nación, en la causa “Simón Luengo y otros”, reconoció que el Poder Ejecutivo no podía indultar antes de la sentencia, pues no se puede beneficiar “a quien no es declarado culpable”. El 16 de junio de 1922, el criterio dela Corte es modificado en el caso “José Ibañez y otros”, cuando afirmó que “la facultad de indultar es procedente cuando existe proceso, ya sea antes o después de producida sentencia firme de condenación, puesto que en lo más está comprendido lo menos”. El 15 de julio de 1932, con el caso “Hipólito Yrigoyen”,la Corte volvió a la doctrina de 1868, cuando interpretó que el indulto significa el perdón de la pena y no de la acción, por lo que “es imposible indultar a un procesado sobre quien aún rige la presunción constitucional de inocencia”. El 14 de octubre de 1992,la Corte marcó un nuevo camino: el indulto es una cuestión política no judiciable.

[4] “Tenedor libre (de controles)”, investigación realizada por María Agustina Melchiori, Andrea Marquínez, Mariana García y Laura Savoy, alumnas durante el año 2001 dela Comisión 7 del Taller de Periodismo de Investigación dela Facultad de Periodismo y Comunicación Social dela Universidad Nacional deLa Plata. Esta investigación aportó también una enseñanza sobre la validez de la prueba: sin, por lo menos, un acta ante escribano público que certificara el origen de las muestras de comida y los análisis de los laboratorios, este procedimiento carecería de legitimidad.

 

[5] Para una mejor comprensión de esta historia, además de los artículos citados, se recomienda leer “Un intento poco sutil de manipulación a la prensa”, nota firmada por Julio Blanck y publicada en “Clarín” el 22 de agosto de 1999.

 

[6] Trasciende los límites de este artículo señalar que ninguna cultura es independiente de sus bases materiales de sustentación, pero no podemos obviarlo del todo.

[7] La acusación formulada porla Procuración dela Corte bonaerense, poco tiempo antes del asesinato de Cabezas, hizo especial hincapié en el cargo de “denegación y retardo de justicia”, fundado en diversas causas que prescribieron “por inercia del juez”. Una de las conclusiones de la acusación afirmaba: “El comportamiento del juez José Luis Macchi pone en duda su probidad”. Quien había impulsado la investigación sobre el juzgado de Macchi era el entonces Procurador, Eduardo de Lázzari, que no llegó a pedir el enjuiciamiento porque fue designado Subsecretario de Seguridad. El sucesor se ocupó de otros casos y cuando ocurrió el asesinato de Cabezas ya no tuvo “margen político” para formalizar el pedido de juicio oral y público (“jury”), que es el mecanismo por el cual se procesan las conductas de los jueces en la provincia de Buenos Aires.

 

[8] “No se olviden de José Luis. Biografía jurídico-política del juez que investigó el crimen de Cabezas”, Carlos A. Sortino, Francisco Arias y Pablo Morosi, Revista “En Marcha”, Año II, Nro. 7, abril de 1999.

[9] Recordemos que el periodismo de investigación se caracteriza por rescatar de las sombras un conflicto (choque de intereses) y ponerlo en evidencia. Su interrogante básico es ¿quién hizo qué? Y este interrogante nos conduce a los materiales del relato: sujeto-acción-objetivo: tal sujeto (individual o colectivo) hizo (o quiso o pretende hacer) tal cosa en tales circunstancias de tiempo, modo y lugar, y logró (o intentó o intenta lograr) tal objetivo, que provocó (o puede o pudo provocar) tales efectos sociales.

 

[10] Estos hechos fueron narrados por Gregorio Selser en la revista porteña “Inédito” del 11 de enero de 1967 y por Pedro Barcia en la revista “Mundo Nuevo” (publicada en París) de noviembre de 1966. Ambos relatos fueron incluidos en el libro “El Onganiato”, de Gregorio Selser.

 

[11] Suplemento “Zona” de “Clarín” del 3 de setiembre de 2000.

 

Carlos A. Sortino

 

EL ABORDAJE PERIODÍSTICO DEL CAMPO JURIDICO

 

Debajo de las noticias y debajo de las sentencias quedan sepultadas las prácticas sociales de dos personajes protagónicos de nuestro presente: magistrado y periodista. Se trata de reconstruir esas prácticas para encontrar en sus cruces los conflictos que las signan, no porque esos conflictos preocupen o molesten a periodistas y magistrados -cuestión que debería probarse materialmente-, sino por los efectos sociales que provocan. Nuestra hipótesis de trabajo es que en las relaciones recíprocas entre el campo del periodismo y el campo de la justicia, atravesadas por las fuerzas del poder, se construye el sentido de una cultura política.

 

vayamos a las fuentes

 

Partimos del hecho de que nuestra calidad de vida está condicionada por (y en muchos casos depende de) la organización política y económica a la que pertenecemos (por elección o por inercia) y que la expresión material de esta organización política y económica es el orden jurídico al que estamos sujetos.

Hablamos de dos campos de acción muy concretos[1]: el político y el económico. Y para transitar por la diversidad de caminos dentro y entre esos campos, las personas disponemos de una cantidad de señales, que podríamos denominar reglas colectivas (el orden jurídico). Estas reglas colectivas se caracterizan por la antinomia objetiva legalidad/ilegalidad y articulan el juego de las personas en el complejo institucional[2]. Pero nuestro sentido común[3] las percibe como impuestas, no son significadas como propias[4].

Es en esta grieta que entra a jugar lo que sentimos como propio: nuestro interés individual[5], que se caracteriza por su condición de alegalidad y contiene la antinomia subjetiva justicia/injusticia[6]. Este interés puede situarse dentro de la legalidad o de la ilegalidad, puede impulsar la institución de nuevas legalidades o forzar la legalidad instituida, según qué tipos de obstáculos les oponen las reglas colectivas a nuestros objetivos individuales, expresados sectorialmente.

Nuestro interés individual es la variable “asistémica” de este complejo institucional: es el interés que ponemos en juego estratégicamente, estableciendo alianzas sectoriales para la consecución de nuestros propios fines. Es esta variable “asistémica” la que permite el constante vaivén social (transformador o conservador), la que le otorga a aquel complejo institucional el carácter material de proceso dinámico e imprevisible e inhibe su jerarquía ideal de sistema mecánico y previsible.

Dentro de este proceso, una de las grandes mediaciones entre la realidad colectiva y la realidad individual es la praxis periodística[7], que legitima o impugna políticas públicas y negocios privados y con cuyas publicaciones u omisiones se construye el sentido común, que, convertido en “opinión pública”, no es sólo una fuerza de la que no se puede prescindir, sino también, hasta cierto punto, un patrón político justificable.

 

situemos el objeto

 

La administración de justicia condiciona las conductas sociales, es formadora de cultura. De la conducta de los jueces y demás funcionarios del Poder Judicial, de las relaciones sociales que establecen durante cada proceso, de sus decisiones al momento de dictar sentencias y de cómo luego éstas se resuelven en la práctica, depende, en mucho, la construcción de un sentido común del que se van a derivar determinadas relaciones sociales, determinadas conductas, determinados valores. En síntesis: una cultura política. Porque el acto de administrar justicia es también en sí mismo un acto político. Es decir, un proceder que impacta y afecta en la cosa pública.

Pero este proceso es incompleto si eludimos su valor agregado, que es, en definitiva, el que le otorga sentido: el tipo de mediación que se establece entre los actos jurídicos y su recepción social, que marcará de qué manera y por cuáles medios aquella ejemplaridad que se pregona influye efectivamente en sus destinatarios.

 

 

 

 

 

 

 

La bisagra que articula los actos jurídicos con su recepción social lleva por nombre hoy medio de difusión masiva[8]. Podemos decir entonces que en las relaciones recíprocas entre el campo del periodismo y el campo de la justicia, atravesadas por las fuerzas del poder[9], se construye el sentido de una cultura política, entendida como el fundamento crítico desde el que cada ciudadano forja su conducta e incide, conciente o inconscientemente, en los procesos de transformación o conservación de la realidad social.

No se trata aquí de poner en tela de juicio las intenciones de periodistas y magistrados, sino, simplemente, de observar los efectos sociales de sus actos. Es preciso comprender la realidad tal como se nos presenta. Y no como límite, sino como punto de partida. Es dentro de este nudo conceptual que también resulta necesario observar a periodistas y magistrados como sujetos de una práctica y no como depositarios de una función, servidores de un arte o portadores de una misión. Para ello es fundamental no sólo captar los mensajes de estas formaciones sociales (campo mediático y campo jurídico) e interpretarlos, sino, además, ir al mismo centro de producción de estos mensajes a observar cómo cobran cuerpo, cómo es su proceso de construcción.

 

pasemos a los hechos

 

Sólo accedemos a los actos del servicio de justicia a través del periodismo. No hay otra posibilidad de acceso, excepto cuando somos parte (imputados, víctimas, testigos) del proceso. Pero en estas ocasiones, el alcance de nuestra versión de esa realidad es limitado al propio mundo de referencia (familiares, amigos, vecinos). Sólo el periodismo puede asumir la pretensión de dar cuenta de esta realidad como un todo comprensible. Y lo hace. Y nosotros lo aceptamos. Pero,

 

  • ¿qué es lo que nos informa el periodismo acerca de la justicia?
  • ¿por qué es creíble esta versión de la realidad, independientemente del fatalismo de que sea el único camino de acceso?
  • ¿sabemos, acaso (no la formalidad, sino la realidad sobre) cómo se sitúa el periodista (cada periodista) frente al campo jurídico, pero, antes, frente al medio para el cual trabaja?
  • ¿desde qué lugar se introduce en ellos (campo jurídico y medio) para extraer los materiales que necesita?
  • ¿qué materiales son éstos?
  • ¿cómo los ubica, los distingue, los selecciona?
  • ¿de qué forma los organiza y hacia qué lugar los dispara?
  • ¿qué condiciones le proponen (medio y campo jurídico) y cómo las aborda?

 

El abordaje periodístico del campo jurídico es un proceso cuyas condiciones de producción el mismo periodista naturaliza o critica y a las que se va adaptando o a las que intenta forzar para ensanchar sus límites. En ese proceso es que carga de sentido el bien simbólico llamado noticia, cuya trama de construcción material podemos describir así:

 

  • El periodista necesita llegar al cierre de la edición con, al menos, una información concreta de carácter noticiable. Y si no la obtiene por boca del magistrado o por su propia percepción del expediente, tratará de obtenerla por otras fuentes: la policía, los abogados de las partes, familiares, vecinos y/o amigos de quienes estén involucrados en el proceso y “buchones” varios. De la satisfacción de esta necesidad depende su trabajo, que, en la cruda realidad, es un trabajo como cualquier otro: hay una persona (y su familia) que vive del salario que le asigna una empresa con fines de lucro. Esa empresa necesita vender su producto (en este caso, la información) y si fracasa en su objetivo, no dudará en deshacerse de aquella persona que no sea capaz de evitar tal fracaso.

 

  • Llegamos así a la cuestión de las fuentes. Cuando la fuente oficial no existe, aparecen las otras. Y no hay fuente desinteresada. Toda persona que se adjudica el rol de fuente, lo hace porque tiene un interés. Legítimo en algunos casos y desviacionista en otros. Ardua tarea la del periodista, cuando debe chequear el cúmulo de información que se le acerca por distintas vías para discriminar lo fiable de lo sospechoso. Y estamos hablando de un periodista con cierto sentido de la ética. De los otros, ya sabemos cuáles son los resultados.

 

  • Supongamos ahora que la trama sufre una radical modificación: se abre el expediente y el periodista puede leerlo y transmitir información fiable. Aparece entonces un nuevo conflicto, el conflicto del lenguaje y de su descontextualización. El lenguaje jurídico no es, precisamente, de los más cristalinos. Una frase o proposición puede ser interpretada de distintos modos y el desconocimiento de algún acto procesal puede descontextualizarla por completo y conducir a una información falsa que hasta podría complicar el proceso.

 

  • Pensemos, por un instante, que la necesidad de una mínima dosis de espectacularidad que reclama la lógica periodística ya está alterando, aunque no necesariamente desvirtuando, la llamada “verdad procesal”. Si sumamos la lógica del lenguaje jurídico y la lógica periodística, sin ningún tipo de mediación, el resultado puede ser terrible. La simple apertura del expediente no es una solución. Es un nuevo conflicto. Hace falta una persona que guíe la lectura de la causa y pueda traducir el lenguaje jurídico.

 

  • Esta compleja trama se extiende a lo largo de un solo día. Y al día siguiente se repite. La conclusión de la trama es lo que la sociedad recibe jornada tras jornada de todos los medios.

Si los mensajes del Poder Judicial -en tanto organismo de comprensión, interpretación y aplicación de eso que llamamos justicia- tienen por objetivo alimentar la conciencia jurídica del pueblo, resulta extraño -al menos- que carezca de una política de comunicación. Esta carencia, además de actuar como complemento de la trama periodística descripta, niega aquel objetivo del Poder Judicial, cuyos actos responden, en términos comunicacionales, a la siguiente deriva:

 

  • El Poder Judicial no cuenta con otra estrategia comunicacional que la directa circulación de sentido entre los participantes del proceso. Estrategia no planificada, por cierto, sino lisa y llanamente actuada, de manera dispar, según el buen saber y entender de cada magistrado y/o funcionario de ese poder político del Estado. Y no son pocos los que se están enfrentando al problema de cómo resolver esta comunicación con lo que ellos llaman “el justiciable” (léase imputado), pues han llegado a darse cuenta de que el lenguaje no es uno solo y que las palabras son metáforas que cada cual cargará de sentido según su posición social. Y más aún se profundiza este agujero semántico si se trata de procesos enmarañados que anulan, nada más y nada menos, la libertad (y en muchos casos, la vida) de las personas implicadas (léase justiciables).

 

  • Al mismo tiempo, y no ya como estrategia en los términos apuntados, sino como fatalidad, los magistrados y/o funcionarios del Poder Judicial se enfrentan a otro nuevo problema: soportar el (o, según el caso, disfrutar del) abordaje periodístico. Y aquí también, según el buen saber y entender de cada uno y según el mayor o menor interés que le adjudiquen, se las arreglarán para explicar de qué se trata, poniéndole ellos mismos el cuerpo a la situación, delegando la tarea en un vocero de su juzgado o abriendo el expediente a la vista de esos personajes molestos llamados periodistas. Esto, en el mejor de las casos. En el peor de ellos (las más de las veces), sólo hablarán por sus sentencias y durante el proceso se mantendrán inexpugnables.

 

Ambas problemáticas (la comunicación con el justiciable y la comunicación con el periodista) tienen un común denominador: cada cual se las arreglará (o no) como pueda o como quiera, porque no hay políticas orientadas a su abordaje. Aunque esto bien podría suponer una política, si uno fuera mal pensado. Para no serlo, para no caer en el prejuicio, es preciso indagar:

 

  • ¿Cuál es la estrategia comunicacional, implícita o explícita, del Discurso del Orden, en tanto cultura ejemplar producida en el campo jurídico?
  • ¿Cómo recepta el Sentido Común este Discurso del Orden?
  • ¿Se producen brechas?¿Cuáles son?¿Cómo se producen?
  • ¿Dónde ubicarlas?¿Cuáles son sus efectos sociales?
  • ¿Qué correspondencias pueden observarse entre el Poder

y el Discurso del Orden?

  • ¿Qué lógicas pueden observarse entre estas correspondencias (Poder-Discurso del Orden) y aquellas brechas comunicacionales (Discurso del Orden-Sentido Común)?

 

El caso, entonces, es que la construcción social del sentido de justicia es producto del cruce traumático entre las dos situaciones descriptas y que, entre ambas, el protagonismo se corporiza en la figura del periodista. Así, es su discurso el que prevalece. Y, encima, es creíble. Sabemos de la justicia lo que el periodista quiere que sepamos. O, para que no suene tan conspirativo, lo que el periodista considera valioso para el bien común.

 

contemos otra historia

 

La mera descripción de una praxis aparece como injusta por los efectos sociales que esa praxis efectiva o potencialmente provoca. Porque siendo una mera descripción no alberga el objetivo de trascender su objeto y sólo se presenta como un discurso justificador, tenga tal descripción un sentido crítico o apologético.

La cuestión central es qué hacer con esta praxis, cómo transformarla o cómo conservarla, desde las necesidades y expectativas de quienes y cuáles son esas necesidades y expectativas. Surge aquí la pregunta por el sujeto de esta historia: ¿el periodista? ¿el magistrado? ¿el pueblo?

Se supone -y así queda marcado en todos los discursos políticos- que el destinatario de los actos de gobierno del Poder Judicial es el pueblo.

Se supone -y así queda marcado en todos los discursos mediáticos- que el destinatario de los actos informativos del periodismo es también el pueblo.

Se supone -y así queda marcado en todos los discursos comunicacionales- que cuando uno habla del otro, lo hace para un tercero que está (o debería estar) interesado en conocer los actos del otro y no los dichos de uno.

Si no es así, cabe concluir, entonces, que destinatario es metáfora o analogía de recipiente (es decir, objeto) y que eso es lo que viene a ser el tercero (léase pueblo). De allí que en estos casos cuando uno habla del otro y el otro habla de uno, lo que hace cada uno es hablar sobre sí mismo.

Si es así -esto es, de ser destinatario analogía o metáfora de actor (es decir, sujeto)-, cabe advertir, entonces, que el tal tercero aparece en escena en tanto actor sólo cuando ya no puede en tanto recipiente contener más gotas y los zapatos de los unos y los otros comienzan a humedecerse.

             Para que el pueblo sea respetado y alentado como sujeto de la historia, es preciso que antes sea respetado y alentado como destinatario de mensajes políticos, económicos e ideológicos capaces de vertebrar su sentir, su pensar y su actuar en aquella dirección. No “leemos” en los medios solamente noticias que responden al concepto de “construcción” o  “descripción” de la realidad. Lo que “leemos” en los medios es, fundamentalmente, un sentido de la realidad. Vale también esta observación para cualquier institución social, como, en el caso que nos ocupa, el Poder Judicial.

Así, para esta historia -el abordaje periodístico del campo jurídico- podemos usurpar el modelo actancial de Greimas: destinador y destinatario es el pueblo, sujeto es el periodista, objeto deseado es la Justicia, ayudantes y oponentes (poder político, poder económico, poder ideológico) se entremezclan según los intereses que defienden en cada caso. Y lo que nunca hay que olvidar o minimizar es el hecho de que la empresa de la que el periodista recibe su paga está atravesada por aquellos poderes e intereses.

El oficio de este sujeto consiste en adquirir el conocimiento y la experiencia de tácticas y estrategias que lo conduzcan a la obtención de información que merezca ser publicada. Y no parece la receta más eficaz para un “correcto” abordaje periodístico del campo jurídico que el periodista sea también abogado, sino que profundice aquel oficio acotándolo a este campo específico, lo que no significa ignorancia del derecho, sino capacidad para organizar su realidad social y hacerla comprensible para el sentido común del pueblo, orientado este sentido común en la dirección más arriba apuntada.

El programa para esta profundización temática del oficio de periodista no puede conformarse sólo con la traducción del léxico jurídico al lenguaje cotidiano, sencillamente porque este es el punto de partida y no el punto de llegada, ni puede tampoco ser tributario de una política de comunicación organizada desde el Poder Judicial, sencillamente porque ninguna institución social -y mucho menos un poder político del Estado- incluye en sus estrategias de comunicación autocríticas centrales y menos aún la posibilidad de abrir fuentes habitualmente cerradas, porque su objetivo es fortalecer la imagen pública de esa institución.

Una especialización universitaria desde estos parámetros es lo que tratamos de impulsar, para que los futuros periodistas no se pierdan en la maraña de los herméticos códigos tribunalicios ni en los laberintos de los inmutables intereses empresarios, habitualmente funcionales ambos a las políticas públicas dominantes. O, al menos, para que no ignoren todo esto si tienen que entrar en su juego.

Porque entrar en el juego ignorando sus reglas y regularidades o aceptándolas como únicas posibles -el peor y el más común de los casos- supone que la incidencia política que tiene el periodismo sobre la sociedad no podrá ser controlada por los periodistas y los periodistas ni siquiera se darán cuenta de ello[10].

 

 

 


[1] Apelamos a Pierre Bourdieu para definir el concepto de campo: un conjunto de elementos homogeneizados por sus interacciones y conflictos, que podemos identificar según los productos que crea y las finalidades que persigue. Todo campo es también lugar de relaciones de fuerza y, por lo tanto, de luchas que buscan transformarlas o conservarlas.

 

[2] Cuando hablamos de “complejo institucional”, estamos hablando de la estructura de correspondencias entre el campo de las relaciones políticas, el campo de las relaciones productivas y el campo de las relaciones sociales. Cada uno de estos campos tiene su propia finalidad, produce sus propios medios materiales e ideológicos para alcanzarla y contiene sus propias fuentes de poder, lo que supone la existencia de contradicciones y conflictos internos y entre sí. La finalidad del primer campo (relaciones políticas) es el poder, que se organiza en torno de la capacidad de sus actores de instituir la propia naturaleza de ese poder: cómo decidir el régimen de selección y circulación de las élites, cómo establecer las relaciones entre gobernantes y gobernados, quienes deben hacer la ley y quienes deben obedecerla, qué perfil productivo se pretende y cuáles son los criterios básicos para la producción y distribución de la riqueza. La finalidad del segundo campo (relaciones productivas) es el lucro. Su fuente de poder se organiza en torno de la posesión de los medios de producción y de cambio y del consecuente modo de producción de los bienes y servicios que se consideran necesarios. La finalidad del tercer campo (relaciones sociales) es la libertad. Su fuente de poder se organiza en torno de la capacidad de sus actores de elegir qué tipo de protagonismo se asignarán en el complejo institucional, en tanto sostenedores materiales de los campos económico y político, o de seguir aceptando la asignación de sus diferentes posiciones en la comunidad (estratificación en clases), según las necesidades de esos campos. Los imperativos materiales e ideológicos del complejo institucional que nos ordena condicionan nuestra calidad de vida. Sentimos, pensamos y actuamos dentro de los límites de este complejo institucional, signado por su forma jerarquizada de vinculación entre grupos dominantes y dominados.

 

[3] Tomamos de Raymond Williams su definición conceptual de sentido común: las relaciones sociales, sus conflictos y sus crisis, tal y como son vividas y estructuradas por las personas en significaciones, imágenes y valores.

 

[4] Sostiene Cornelius Castoriadis (y lo compartimos) que el objetivo de la política debería ser la libertad. Y se pregunta: “¿Cómo se puede ser libre si se está colocado obligatoriamente bajo la ley social?”. Compartimos también su respuesta: “Existe una primera condición: es necesario que se tenga la posibilidad efectiva de participar en la formación de la ley (de la institución). No se puede ser libre bajo una ley si no se puede decir que esa ley es propia, si no se ha tenido la posibilidad efectiva de participar en su formación y en su institución, incluso cuando las preferencias propias no han prevalecido (…) Libertad bajo la ley -autonomía- significa participación en el posicionamiento de la ley”.

 

[5] Contra el sentido común, debemos decir que la ley (las reglas colectivas, el orden jurídico) no prohíbe ninguna conducta. La ley no dice: “está prohibido robar”. Lo que dice la ley es: quien robe, tendrá tal castigo”. ¿Qué ganamos y qué perdemos obedeciendo la regla? ¿Qué ganamos y qué perdemos desobedeciéndola? Ante cada situación concreta en que la regla se nos aparezca como un límite material, aparecerán estas preguntas y las respuestas en acción estarán condicionadas por nuestra posición en el complejo institucional. Con lo cual comprobamos la veracidad de aquella frase que dejó escrita Max Weber: “Los agentes sociales obedecen a la regla cuando el interés en obedecerla la coloca por encima del interés en desobedecerla”.

 

[6] Decimos de la antinomia justicia/injusticia que es subjetiva, dado que definir con claridad y precisión qué es lo justo y qué es lo injusto dependerá de nuestro posicionamiento ideológico. Contrariamente, decimos de la antinomia legalidad/ilegalidad que es objetiva, dado que está definida con claridad y precisión en el orden jurídico. Ciertas legalidades pueden resultar injustas y ciertas justicias pueden resultar ilegales. El orden jurídico no es otra cosa que la síntesis política de un choque de intereses cuyos orígenes son ideológicos. De allí que su destino sea el cambio constante y no la petrificación.

 

[7] “El texto periodístico es uno de esos relatos que circulan en la sociedad, a partir de los cuales armamos modelos para volver a definir el mundo, a partir de los cuales conocemos las formas destacadas de explicarnos a nosotros mismos en la cultura contemporánea y las formas ortodoxas de actuar. A partir de los cuales nos volvemos a lanzar a la acción, pero cambiados: nutrimos nuestra subjetividad, narrativizamos nuestra experiencia, exploramos nuestra capacidad de juzgar sobre la bondad o la maldad de los actos, adquirimos un lenguaje con el cual reconstruir los marcos referenciales que tornan inteligible nuestra manera de comportarnos y con el cual revelamos la teoría moral que, implícita o explícitamente, sustenta nuestra propia vida. A partir de los cuales nos enteramos acerca de la trama de las acciones humanas que definen el espacio público en el que comenzamos o recomenzamos a actuar, a partir de los cuales tomamos ejemplo de libertad y de solidaridad, comprendiendo cómo las instituciones o las personas pueden ser crueles con el prójimo, enriqueciendo el léxico mediante el cual podemos imaginar y construir nuevas estructuras sociales, más inclusivas, más solidarias” (Damián Fernández Pedemonte, “La violencia del relato – Discurso periodístico y casos policiales”, Buenos Aires, 2001,La Crujía Ediciones).

 

[8] No hablamos de medio de comunicación social, como lo indicaría el sentido común, porque compartimos la caracterización señalada por el profesor Alfredo Torre: Medio de difusión masiva: empresa conformada para ganar dinero (y a veces para consolidar el poder de alguien, o las dos cosas en forma simultánea) vendiendo información a un público amplio y heterogéneo. “Medio de difusión masiva” y no “medio de comunicación social”, por cuanto no existe diálogo ni decisión consensuada con el cuerpo social en la mirada sobre la realidad y menos en su valor noticiable. Las noticias, consideradas como “algo nuevo, a tiempo y dinámico”, no se seleccionan sino que se construyen, y dicha construcción es la obra conjunta de los periodistas y de las fuentes. La prensa, por más que sea espectadora, hace la noticia, construye el suceso, lo dispone y le da un sentido. La producción de noticias -según considera Félix Ortega- se rige por intereses económico-empresariales, mentalidad profesional y oportunidad. Es así que los medios se comportan como jueces: algo se publica o no se publica según propio (o ajeno) criterio en el momento más propicio (En “La Negociación”, documento de la cátedra “Periodismo de Investigación” de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP).

 

[9] Definimos el poder como la fuerza de los intereses económicos, políticos e ideológicos que se articulan (no sin conflictos internos) para transformar o conservar el dominio y el control social.

 

[10] Todo lo dicho aquí tiene como marco de referencia ala República Argentina.

 

LA RATONERA

Publicado: abril 19, 2012 en Uncategorized

Carlos A. Sortino

 

Descubrimientos y encubrimientos del periodismo de investigación

 

LA RATONERA

 

Cualquiera sea su fundamento ideológico, el periodismo de investigación se define instrumentalmente por sus tres características básicas: que sea un trabajo propio del periodista, que ese trabajo descubra algo que esté oculto y que ese algo sea de interés público. Nada nuevo bajo el sol.

O sí: porque estoy separando el fundamento ideológico de la praxis periodística de sus características instrumentales. Y esto es lo que no se hace habitualmente, por lo que esas características meramente instrumentales se transforman en soporte ideológico[1] al ser presentadas como único fundamento del periodismo de investigación.

Así gana peso específico la leyenda urbana del perro guardián (watchdog). Leyenda urbana perfecta desde la concepción instrumental del periodismo de investigación: el perro guardián es entrenado para defender la propiedad de su amo ante la presencia de cualquier intruso que la ponga en riesgo, alertando con sus ladridos o atacando con sus colmillos. Pero, ¿quién es el amo? Esa es la cuestión ideológica y de eso no se habla.

Así también se alimenta esa otra leyenda urbana que proclama la independencia como aparente fundamento ideológico de nuestra praxis periodística. Leyenda urbana que me coloca frente a una de las tantas paradojas de la vida: me creo un periodista independiente al mismo tiempo que me creo un perro guardián. Nada más dependiente que un perro guardián. Sólo que el perro no lo sabe.

 

apologías y rechazos

Acaso encontremos un ejemplo muy claro de aquella primera leyenda urbana entre los fundamentos del curso de periodismo investigativo para países latinoamericanos que impulsa el Instituto del Banco Mundial[2]:

 

  • El programa de las Estrategias de Comunicaciones del Instituto del Banco Mundial (WBI’s) está diseñado para ayudar a periodistas y a comunicadores del gobierno a desarrollar las habilidades que necesitan para funcionar en una sociedad democrática y dentro de una economía de mercado.

 

El presentador de este curso es el periodista argentino Silvio Waisbord, radicado en Estados Unidos y autor del libro “Noticias, rendición de cuentas y democracia: Periodismo de perro guardián en Sudamérica” y también autor del artículo “Por qué la democracia necesita del periodismo investigador”, publicado originalmente en el número de mayo de 2001 del periódico electrónico “Cuestiones Mundiales”, de la Oficinade Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos[3].

Banco Mundial. Departamento de Estado. Democracia, pero dentro de una economía de mercado. Claras y precisas referencias ideológicas, cuyas producciones son tomadas y socializadas sin crítica alguna y por ello funcionan como paradigmas intachables. Caramba, qué coincidencia: es la manera de promoción del llamado “pensamiento único”.

Dejó escrito  Waisbord en su trabajo para el Departamento de Estado:

 

  • El desempeño de la prensa durante el caso Watergate se consideró el espejo que refleja lo mejor que el periodismo puede ofrecer a la democracia: hacer que el poder rinda cuentas.

 

El paradigma tan famoso habla sólo de un caso de abuso de poder político, divorciado en su tratamiento periodístico de los poderes económicos que siempre hay detrás. Más ejemplar, si seguimos hablando de Estados Unidos, fue la falta de protagonismo de esa misma prensa en el caso COINTELPRO[4], contemporáneo al Watergate, y en el caso de la empresa de aviones Lockheed[5], apenas un par de años después.

Pero en Argentina existió, solitario y mucho antes, un periodismo de investigación que desnudó, sin moralinas ni lecciones de ética ciudadana, al sistema político dominante: fue el trabajo de Rodolfo Walsh[6], que Waisbord no desconoce, pero que sabe que en términos de marketing (lo que incluye su abordaje ideológico) es mucho menos efectivo que el caso Watergate.

 

  • El valor principal del periodismo investigador para las democracias latinoamericanas es su contribución a una creciente responsabilidad política. Esto es especialmente importante, ya que se considera que la debilidad de los mecanismos de rendición de cuentas es uno de los problemas más graves a que se enfrentan las democracias de la región.

 

Esta proposición no sólo reduce nuestra responsabilidad política al mero control del dinero que, en concepto de impuestos, invertimos en el Estado -y que nos transforma de ciudadanos en contribuyentes-, sino que concuerda a la perfección con la política anticorrupción impulsada por Washington y con las recetas de los organismos multilaterales para lograr el “déficit cero” en las cuentas públicas nacionales (de los países subdesarrollados… perdón, de las “economías emergentes”).

Esto no tendría nada de malo, si no fuera porque encubre un sistema de explotación de las mayorías por las minorías, en el segundo caso, y porque calla, en el primer caso, el verdadero motivo de sus discursos y acciones sobre ética y probidad: cumplido ya su ciclo como herramienta política eficaz del sistema capitalista, la corrupción se ha convertido en un costo improductivo para ese mismo sistema[7].

 

  • La corrupción gubernamental ha sido el enfoque central de las investigaciones de la prensa en las democracias latinoamericanas. Otros temas (por ejemplo la corruptibilidad y prácticas laborales ilícitas de las corporaciones) han atraído atención considerablemente menor. El hecho de que numerosas encuestas indican que la corrupción figura constantemente entre las tres preocupaciones mayores de la población en toda la región, puede ser un indicio de la influencia del periodismo investigador en hacer de las fechorías gubernamentales una preocupación principal.

 

¿Cuál es la lógica que indica que la corrupción gubernamental es más importante que la corruptibilidad y prácticas ilícitas de las corporaciones, como para que estas últimas ocupen un espacio insignificante en los medios?  Lo responde el mismo Waisbord: luego de que las fechorías gubernamentales son amplificadas por los medios, las encuestas rescatan la percepción social de su importancia, mientras que la corruptibilidad y las prácticas ilícitas de las corporaciones (medios incluídos) pasan desapercibidas, como en las páginas de los diarios.

 

  • Si el periodismo se compromete a la responsabilidad democrática la interrogante que queda por formularse es si el público se beneficia como resultado de los reportajes de investigación. ¿Qué intereses promueve el periodismo investigador al publicar un determinado artículo? ¿Cumple la prensa con su responsabilidad social al revelar la fechoría? ¿Qué intereses se afectan? ¿Qué derechos se violan? ¿El asunto en cuestión es de legítimo interés público? ¿Se invade el derecho a la intimidad cuando no se trata de un asunto de vital interés público?

 

Estas preguntas son correctas (y faltarían algunas más). Sólo que su campo de respuestas queda acotado al paradigma ideológico que presenta Waisbord.

 

aparato por aparato

 

Pero no sólo desde el campo ideológico al que podríamos calificar de “derecha” o de corte liberal se “baja línea” solapadamente. También se trabaja en el mismo sentido desde el campo ideológico al que podríamos calificar de “izquierda” o de corte progresista. Claro ejemplo esla Fundaciónpara un Nuevo Periodismo Iberoamericano, que preside Gabriel García Márquez y que financia el Banco Interamericano de Desarrollo.

En junio de 2000, en Cartagena de Indias, realizó su VII Taller sobre Formación de Periodistas Latinoamericanos en Temas de Política y Gestión Social. La propuesta fue: “Un nuevo periodismo para un nuevo orden social: de la denuncia a la investigación de soluciones”[8].

No advierto que haya “un nuevo orden social” más que aquel que se desprende de la famosa “globalización”. De ello deduzco, entonces, que resulta necesario un salto cualitativo de la denuncia (estéril por incompatible con la ausencia de horizontes alternativos) hacia la investigación de soluciones (dentro del nuevo orden).

Dejaron escrito allí:

 

  • Los distintos indicadores de medición de los cambios sociales en Latinoamérica en las últimas décadas sugieren que el gasto social no guarda relación con los resultados que se obtienen en cada una de sus áreas. Más allá de responder o no a valores recomendados internacionalmente, los gastos parecen obtener pocos resultados y lo que sucede en el camino es lo que debe motivar a los medios de comunicación e información a investigar quienes o qué falla en el sistema y en las asignaciones de recursos.

 

En estas palabras queda expresado el fundamento del sistema mismo (de ese “nuevo orden social”): un proceso de años que permanece igual no responde a otra intención más que a esa (permanecer igual). “Lo que sucede en el camino” es sólo una consecuencia -concedamos algo: quizás no deseada- de lo que ocurre en el punto de partida (un punto de partida -de políticas públicas estamos hablando- que financia y, por lo tanto, controla, el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros actores, como el Banco Mundial, por ejemplo). Investigar “quienes o qué falla en el sistema” es simplemente legitimar ese sistema, a condición de sacarse de encima a los actores indeseables (o, más bien, improductivos).

 

  • Al confrontar los problemas sociales con las acciones presentadas o probadamente reconocidas como soluciones para los mismos problemas, la Investigación de Soluciones denuncia eventuales omisiones de los poderes políticos, públicos y privados y de los ciudadanos, organizados o no.

 

Solamente “omisiones”. Ni una palabra acerca de las “comisiones”. Ni nombrar siquiera al poder económico. Acaso las “omisiones“ del poder político guarden alguna correspondencia con las “comisiones” del poder económico y eso deba ser ocultado, deducción que me asalta al observar la claridad ideológica que proyectan las propuestas citadas: el “gasto social” es necesario porque los “problemas sociales” también son necesarios. No hay que indagar fuera de eso. No hay que preguntarse, por ejemplo, cuál es el origen de esos problemas sociales.

 

  • Siendo estos temas los de mayor interés de la población, su buen cubrimiento asegura prestigio y credibilidad, con nítidos reflejos en los aspectos comerciales de venta directa y de anuncios. Además deben mirar a los lectores o audiencia no solamente como clientes sino como personas o grupos de personas con los cuales están tejiendo un universo de sentidos y significados para la construcción del presente y del futuro.

 

Clara exposición: la investigación de soluciones a los problemas sociales no sólo vende -recordemos que, en definitiva, los medios de comunicación no son otra cosa más que empresas con fines de lucro-, sino que también -y fundamentalmente- es una valiosa herramienta para la construcción de un aparato ideológico de mercado, cumplido ya el eficaz ciclo del antiguo aparato ideológico de Estado.

Lo que en realidad molesta (al menos, a mí me molesta) no es la adhesión a tal o cual campo ideológico, sino su ignorancia u ocultamiento. Aunque es justo escuchar también al sociólogo francés Alain Accardo:

 

  • Hay un reproche que no puede hacerse a los periodistas, salvo casos particulares, por supuesto: el de no hacer su trabajo de buena fe. Por haber interiorizado tan bien la lógica del sistema, adhieren libremente a lo que ella les ordena creer. Actúan de común acuerdo sin necesidad de ponerse de acuerdo. Su comunidad de inspiración hace innecesaria la conspiración[9].

 

el pecado original

 

Aún no he logrado comprender a qué se refieren exactamente quienes hablan de “periodismo independiente”, otra leyenda urbana que encubre (al menos, en Argentina) una praxis del todo reñida con ese mote. Dos razones puedo exponer para refutar su existencia:

 

  1. El periodismo es utilizado como herramienta política de ese aparato ideológico de mercado que componen los medios de comunicación, piezas tácticas del poder económico dominante. Lo que no es otra cosa más que la ratificación de su origen: el periodismo nació como herramienta política de la burguesía cuando la burguesía ya era un poder económico dominante, pero aún no lograba controlar la administración política de sus intereses y necesitaba proyectar una cultura favorable a sus pretensiones de sujeto revolucionario. La única diferencia es que entonces no ocultaba su verdadero rostro (aunque sí sus verdaderas intenciones).

 

  1. El periodismo que se auto proclama independiente de ese poder económico dominante por no responder a sus intereses es igualmente utilizado como herramienta política de aquello que, a primera vista, podría ser llamado el contra-poder: organizaciones políticas de cualquier tipo que se oponen al poder establecido (en Argentina, es esperable que generalmente florezcan desde la izquierda; en Cuba, es esperable que generalmente florezcan desde la derecha), más allá o más acá de cuál sea la valoración que hagamos acerca de sus resultados.

 

Si bien esta ratonera pareciera conducirnos hacia la desesperación, sólo se trata de comprender las reglas de juego, para saber cómo utilizarlas, en función de qué objetivos y qué reales intereses defendemos y atacamos cuando ejercemos nuestro oficio de periodistas.

Comprender, por ejemplo, que, en sus más bajos fondos, el periodismo de investigación puede actuar como un buen negocio (económico y/o político), por la vía de la extorsión secreta o por la vía del escándalo público.

Comprender, por ejemplo, que, ya en aceptables niveles de preocupación ética y responsabilidad política, el periodismo de investigación puede actuar como válvula de escape del sistema capitalista, en tanto no muestre el funcionamiento del poder económico, sino el de su administración política, acentuando el carácter inmoral del actor corrupto en sí mismo, pero sin preocuparse por explicar su trama ni los efectos sociales que provoca.

Comprender, por ejemplo, que, en niveles superiores de preocupación ética y responsabilidad política, el periodismo de investigación puede actuar como un factor políticamente “reformista” cuando investiga y analiza los efectos sociales de las políticas públicas dominantes y busca las políticas públicas alternativas que tienden a resolver los conflictos detectados.

Comprender, por ejemplo, que, en otro nivel (ni mejor ni peor, simplemente otro) de preocupación ética y responsabilidad política, el periodismo de investigación puede actuar como un factor ideológicamente revolucionario cuando investiga y analiza el funcionamiento del poder económico, su relación con la administración política y los efectos sociales que derivan de esa combinación.

Insisto: lo que en realidad molesta (al menos, a mí me molesta) no es la adhesión a tal o cual campo ideológico, sino su ignorancia u ocultamiento. Y para no incurrir en la misma praxis que estoy socavando, debo decir que adhiero abiertamente a la propuesta del periodista chileno Juan Jorge Faundes:

 

  • El sistema piramidal globalizado de explotación de las mayorías para beneficio de las minorías, escondido bajo el mítico e inocentado discurso neoliberal hoy predominante, debiera ser una de las grandes líneas éticas de acción del periodismo de investigación en todo el planeta[10].

 

el caso y la trama

 

El caso no puede explicarse a sí mismo. La trama explica el caso. Esa es la tesis. Por ejemplo:

 

  • En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.

 

Tras detallar minuciosamente la cantidad y calidad de los crímenes cometidos por la dictadura cívico militar argentina durante su primer año de mando (1976-1977), Rodolfo Walsh, en su “Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar”[11], coloca esa proposición como bisagra entre el caso (los crímenes) y la trama (el sistema que los explica).

 

  • Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.

 

  • Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional.

 

Sólo dos párrafos de aquella “carta” sirven para comprender por qué fue necesario en aquel momento histórico el exterminio de 30.000 personas, Walsh incluido. Ni el informe dela Comisión Interamericanade Derechos Humanos publicado tres años después, ni el famoso “juicio a las juntas” realizado en 1985, se metieron con la trama: sólo juzgaron el caso y condenaron a sus máximos responsables. Proyectaron sobre la sociedad la idea de que sólo se trataba de una banda de perversos criminales y así lo transmitió la prensa, que no ignoraba la trama. Sencillamente, la ocultaba.

Ocultaba que desde el 4 de abril de 1982 se procesaba la denuncia del ciudadano argentino Alejandro Olmos contra el ex ministro de Economía de la dictadura cívico militar, José Alfredo Antonio Martínez de Hoz, y que esa denuncia decía textualmente (y, además, lo probaba):

 

  • El plan económico concebido y ejecutado por el Ministro de Economía de la Nación en el período 1976/1981 se realizó con miras a producir un incalificable endeudamiento externo; que el ingreso de divisas fue con el objeto de negociar con las tasas de interés, produciendo quiebras y cierres de empresas y dificultades en la capacidad exportadora y de producción y crecimiento del país.

 

No fue distinto el comportamiento de la prensa cuando esa causa, más de 18 años después, el 13 de julio de 2000, tuvo sentencia. El juez federal Jorge Ballestero se ocupó de explicar la trama sin eufemismos:

 

  • Ha quedado evidenciado en el trasuntar de la causa la manifiesta  arbitrariedad con que se conducían los máximos responsables políticos y económicos de la Nación en aquellos períodos analizados. Así también  se comportaron directivos y gerentes de determinadas empresas y organismos públicos y privados; no se tuvo reparos en  incumplir la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina; se facilitó y promulgó la modificación de instrumentos legales  a fin de prorrogar a favor de jueces extranjeros la jurisdicción de los tribunales nacionales; inexistentes resultaban los registros contables de la deuda externa; las empresas  públicas, con el objeto de sostener una política económica, eran obligadas a endeudarse para obtener divisas que quedaban en el Banco Central, para luego ser volcadas  al mercado de cambios; se ha advertido también la falta de control sobre la deuda contraída con avales del Estado por las empresas del Estado. Todo ello se advirtió en no menos de cuatrocientos setenta y siete oportunidades.

 

  • La deuda externa de la nación ha resultado groseramente incrementada a partir del año 1976 mediante la instrumentación de una política económica vulgar y agraviante que puso de rodillas el país a través de los diversos métodos utilizados, que ya fueran explicados a lo largo de esta resolución, y que tendían, entre otras cosas, a beneficiar y sostener empresas y negocios privados -nacionales y extranjeros- en desmedro de sociedades y empresas del Estado que, a través de una política dirigida, se fueron empobreciendo día a día, todo lo cual, inclusive, se vio reflejado en los valores obtenidos al momento de iniciarse las privatizaciones de las mismas.

 

  • El país fue puesto desde el año 1976 bajo la voluntad de acreedores externos y en aquellas negociaciones participaron activamente funcionarios del Fondo Monetario Internacional, con lo cual aparecería de buen grado una nueva asistencia que mejorara sustancialmente la actual posición económica que luce el país, dando así razón a su controvertida existencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo que esta trama económica no explica aquel caso criminal[12]?

La sentencia sobreseyó al acusado por prescripción de la acción penal, pero afirmó que la deuda externa era ilegítima y que los organismos acreedores habían sido cómplices de esa ilegitimidad.

El juez -a quien nadie en su sano juicio podría caracterizar como marxista- envió la causa al Congreso de la Nación para que tome las medidas políticas que considere convenientes, ya que, segúnla Constitución Nacional, las cuestiones relacionadas con el endeudamiento externo son de su exclusiva incumbencia. Un razonamiento lógico desde el punto de visto jurídico, aunque muy apartado de la realidad: la deuda externa la maneja el Poder Ejecutivo a través de su ministro de Economía y ningún legislador se desgarra las vestiduras por ello.

La cuestión es que los medios no le dedicaron ningún despliegue ni seguimiento y titularon (aunque no en tapa) con el sobreseimiento de Martínez de Hoz, dedicándole sólo algunos párrafos interiores al asunto de la legitimidad. Luego de eso, ni una palabra acerca de la inacción del Congreso sobre el extenso fallo del juez federal. Claro como el agua.

Tan claro como este fragmento de la carta que Rodolfo Walsh le envió a su hija María Victoria en 1965, con motivo del estreno de su obra teatral “La granada”:

 

  • Aquí hay todo un sector de la cultura “oficial”, del periodismo “serio”, que nunca me va a perdonar que haya escrito “Operación Masacre” y “El caso Satanowsky” y que haya estado en Cuba. Confío en que, con el tiempo, comprenderán que las cosas contra las que yo lucho son cosas vergonzosas, y que los que luchamos contra ellas somos pocos.

 


[1] La ideología puede ser entendida como una concepción del mundo que parte de uno mismo o como un falseamiento de la realidad que parte del otro. Creo que ambas definiciones, antes que antagónicas, son complementarias, pero que la primera es más sincera que la segunda. La primera es un modus cogitandi, una manera de organizar la realidad para hacerla comprensible al pensamiento, una manera que no excluye el modus cogitandi del otro porque lo considera una fuente de crecimiento, de superación del propio error. La segunda es un modus operandi, una acción autoritaria que le anula al otro su posibilidad de pensar por sí mismo, so pretexto de que está falseando, con su ideología, la realidad. Y si digo que son complementarias es porque ninguna de estas tendencias está ausente en cada uno de nosotros. La cuestión es dónde ponemos el acento.

 

[2] La información sobre este curso me llegó en marzo de 2001 desde la organización Periodistas Frente ala Corrupción, cuya dirección de página web es: http://www.cipe.org/pfc

 

[3] http:/www.usinfo.state.gov/journals/jourspa.htm

 

[4] Las noticias del caso Watergate ocurrieron al mismo tiempo que otro conjunto de noticias, no propias de la prensa, que fueron las noticias del caso COINTELPRO. Todos conocemos el caso Watergate, pero pocos saben qué significa COINTELPRO. Es la sigla de Counter-Intelligence Programs, una serie de operativos secretos iniciada por el FBI en 1956 y continuada por todos los gobiernos, republicanos o demócratas. Esta política de infiltración y espionaje interno del gobierno norteamericano estuvo dirigida en un principio contra el movimiento comunista, pero luego se extendió a toda expresión política de izquierda, al movimiento feminista, al movimiento negro y al movimiento independentista de Puerto Rico. La oposición Watergate-COINTELPRO es interpretada por Noam Chomsky de esta manera: “En el caso Watergate, Richard Nixon fue contra la mitad del poder privado en Estados Unidos, es decir, el Partido Demócrata, y el poder puede defenderse. Por lo tanto, fue un escándalo. Ahora bien, si realmente había una cuestión de principios involucrada, puede comprobarse fácilmente en este caso: una minúscula parte del programa COINTELPRO era mucho más significativa, en cuanto a principios, que todo el Watergate” (entrevista con el periodista británico Andrew Marr, emitida por la BBC en febrero de 1996 y reproducida por la revista Z Net en español en julio de 1999, www.zmag.org/Spanish).

 

[5] La compañía de aviación Lockheed fue citada, en el mismo Congreso de Estados Unidos, como un caso emblemático de corrupción internacional: sobornó para concretar negocios a altos funcionarios de Irán, Filipinas, Indonesia, Holanda, Italia y Japón. Se dijo en el Congreso, a propósito del debate que precedió a la sanción, en 1977, de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Foreign Corrupt Practices Act, FCPA): “En 1976 el escándalo de la Lockheed sacudió al gobierno japonés y le dio a los opositores a estrechar lazos entre EE.UU. y Japón un arma para meter una cuña entre las dos naciones. En otra instancia, el príncipe Bernhardt de Holanda fue forzado a renunciar a su posición oficial como resultado de una investigación relativa a denuncias de que había recibido un millón de la Lockheed. En Italia, supuestos pagos de Lockheed, Exxon, Mobil Oil y otras empresas a agentes del gobierno italiano erosionaron el consenso para dicho gobierno y pusieron en peligro la política exterior de los Estados Unidos no sólo con respecto a Italia y el área mediterránea, sino con respecto a la alianza atlántica”. Pero no sólo se mencionó un caso de corrupción en ese debate, sino que los congresistas describieron el mismo proceso corruptor de los empresarios norteamericanos: “Más de 400 empresas admitieron hacer pagos cuestionables o ilegales. Las compañías, en su mayoría voluntariamente, han reportado pagos de 300 millones de dólares a agentes de gobiernos extranjeros, políticos y partidos políticos. Entre dichas corporaciones se incluyen algunas de las más grandes y reconocidas en los Estados Unidos y 117 de ellas están ubicadas en el top fortune de las 500 empresas. Los abusos revelados abarcan desde el soborno a altos agentes extranjeros con la finalidad de asegurar algún tipo de acción favorable hasta los así llamados pagos de facilitamiento, hechos, según se alega, para asegurar que los funcionarios gubernamentales cumplan con sus deberes”. La preocupación excedía el plano de la ética y la legalidad para los congresistas norteamericanos: “El soborno empresario también crea severos problemas de política exterior para Estados Unidos. La revelación de pagos impropios, invariablemente, tiende a avergonzar a los gobiernos amigos, baja la estima por los Estados Unidos entre los ciudadanos extranjeros y da pábulo a las sospechas urdidas por oponentes foráneos acerca de que las empresas americanas ejercen una influencia corruptora en los procesos políticos de sus naciones”. Así como el caso Watergate derivó en la renuncia de Richard Nixon, el caso Lockheed derivó enla Foreign Corrupt Practices Act (FCPA).

 

[6] Periodista asesinado y desaparecido en marzo de 1977 por la última dictadura cívico militar que usurpó el gobierno en Argentina. Sus investigaciones reunidas en libro -“Operación Masacre” (1957), “¿Quién mató a Rosendo?” (1968) y “Caso Satanowsky” (1973)- son fundamentales para comprender la historia argentina de los últimos 50 años. El asesinato se produjo al día siguiente de haber escrito la “Carta abierta de un escritor a la Junta Militar”, fechada el 24 de marzo de 1977 y enviada por correo a los diarios argentinos (que nunca la publicaron) y a los corresponsales extranjeros en Buenos Aires (por lo que, poco a poco, fuera del país, se fue conociendo como su escrito póstumo). Fue uno de los fundadores de la agencia Prensa Latina en Cuba (allí logró descifrar un cable noticioso, dirigido al gobierno de Estados Unidos, en el que agentes de la CIA en Guatemala rebelaban detalles de lo que luego fuera el desembarco a Playa Girón) y de la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA) en Argentina. Una sucinta biografía y algunos relatos de Walsh (entre ellos, la “Carta abierta…”) pueden encontrarse en  www.literatura.org/walsh.

[7] Un relato pormenorizado de la corrupción como herramienta política histórica del sistema capitalista puede hallarse en “Soborno: la trama pública”, Revista Probidad Nro. 11, noviembre-diciembre de 2000, en www.probidad.org.sv

 

[8] Publicado en el sitio de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, www.fnpi.org

[9] “La libertad de hacer lo que se debe: Los periodistas frente a los mecanismos de cooptación”, en  “Le Monde Diplomatique”, edición Cono Sur, Buenos Aires, Argentina, año II, número 16, octubre de 2000.

[10]  “Etica y contexto del periodismo de investigación”, Revista Probidad Nro. 7, marzo-abril de 2000, en www.probidad.org.sv

 

[11] Ver la “Carta…” completa en www.literatura.org/walsh

[12] Hay una teoría que esgrimen, “off the record”, muchos periodistas: la sucesión de casos de corrupción, aunque despojados de la trama, llevará a la sociedad a encontrar por sí misma esa trama, a tomar conciencia sin paternalismos sobre cuál es el verdadero conflicto. Los hechos indican otra cosa: la sucesión de casos de corrupción despojados de la trama que los explica sólo ha conducido al descrédito de la actividad política. Esa sucesión de casos ha criminalizado la política, la condujo a integrar el concepto jurídico de asociación ilícita. El poder económico se mantiene indemne, porque, después de todo y no sin cierta lógica, la sociedad sostiene que sus abusos son consecuencia de la corrupción política. Lo que le falta a esa lógica es la identificación del agente corruptor (que sólo podría explicar si supongo una excelente estrategia de marketing). Pero no estoy hablando únicamente de Argentina. Dejó escrito Gilles Lipovetsky en su libro “El crepúsculo del deber”, publicado en 1992: “Todos podridos, todos corrompidos: ese juicio poco agradable hacia los hombres políticos está de moda en Francia. Lo notable es que no está acompañado por un despertar de la conciencia cívica, es más bien lo que permite legitimar sin problemas la desafección colectiva hacia la cosa pública”.

Alain Accardo[1]

La libertad de hacer “lo que se debe”

  

LOS PERIODISTAS FRENTE A LOS MECANISMOS DE COOPTACION[2]

 

 

¿Por qué razón el discurso mediático parece converger espontáneamente hacia la legitimación del orden establecido y aportar así una contribución indispensable a la perennidad del sistema social? No hay en esto ningún complot. En efecto, el aspecto concertado parece minoritario. El reclutamiento social de los periodistas y su capacidad para incorporar profundamente la ideología de las clases dirigentes, crea entre ellos una comunidad de inspiración que hace innecesaria la conspiración. A menudo, les basta trabajar como sienten para trabajar como deben. Es decir, como no debieran.

 

 

 

El observador del sistema mediático debería partir del principio de que los periodistas no están en su mayoría maquiavélicamente preocupados por manipular al público  para el mayor provecho de los accionistas de las empresas de prensa en particular y de los inversionistas capitalistas en general. Si se comportan como “condicionadores” de aquellos a quienes se dirigen, no es tanto porque tengan la voluntad declarada de condicionarlos, en un grado tal que la mayoría no sospecha. Cada cual, al hacer espontáneamente -o al no hacer- lo que tiene ganas, concuerda espontáneamente con todos los otros. A la manera del poeta Robert Desnos, se podría decir que obedecen a la lógica del pelícano:

 

el pelícano pone un huevo muy blanco

del que sale inevitablemente

otro que hace lo mismo

 

 Los financistas y los mercaderes que se apoderaron de la parte esencial de los medios, salvo contadas excepciones, generalmente no necesitan indicar a los periodistas lo que tienen que decir o mostrar. El sentido de la dignidad periodística no lo aceptaría.  Para que la información de prensa esté garantizada lo mejor posible en el mejor de los mundos capitalistas, es preferible dejar que el personal  periodístico  haga libremente su trabajo (salvo circunstancias y casos particulares), o más exactamente, darle la sensación de que su trabajo no obedece a otras exigencias, a otras limitaciones que las que imponen las reglas específicas del juego periodístico, aceptadas por todos. Hay que remitirse a la “conciencia profesional”.

Para ello es necesario y suficiente confiar las riendas del poder periodístico en las redacciones a hombres y mujeres calificados, generalmente “grandes profesionales”, lo que particularmente significa que han dado siempre garantías de su adhesión a una visión del mundo, cuyas creencias fundamentales comparten -explícita o implícitamente- con sus empleadores. Luego de ocupar con profesionales ideológicamente confiables los puestos de mandos superiores, no hay más que dejar funcionar el mecanismo de cooptación -abierta o encubierta- que garantiza un reclutamiento que evita en la mayoría de los casos, cuando no en todos, la entrada de zorros en el gallinero y de herejes en la misa. Ese mecanismo comienza a funcionar desde el ingreso en las escuelas de periodismo y continúa permanentemente en las redacciones. Así es como en los medios están sólidamente controlados por una red a la que le basta con trabajar “como se debe”, es decir, para defender las normas y los valores del modelo dominante, consensuado entre una derecha falta de ideas y una izquierda falta de ideales.

Pero hay que insistir en que la eficacia de semejante sistema se apoya fundamentalmente en la sinceridad y en la espontaneidad de quienes se entregan a él, aun cuando esa entrega implica cierto nivel de automistificación. Cabe hacer muchas críticas y reproches bien fundamentados a la información periodística tal como se la practica, incluido el de encerrar las mentes en la problemática dominante y hasta en el pensamiento único.  Pero hay un reproche que no puede hacerse a los periodistas, salvo casos particulares, por supuesto: el de no hacer su trabajo de buena fe. Por haber interiorizado tan bien la lógica del sistema, adhieren libremente a lo que ella les ordena creer.  Actúan de común acuerdo sin necesidad de ponerse de acuerdo.  Su comunidad de inspiración hace innecesaria la conspiración.

Si hubiera que resumir en pocas palabras su creencia fundamental, se podría decir que creen sinceramente en el balance finalmente positivo de un capitalismo de rostro humano, y creen firmemente que esa creencia no tenga nada de ideológico ni de superado.  Por supuesto, como ocurre con todos los actores de todos los campos sociales, su visión de las cosas se caracteriza por una mezcla, en porcentaje variable -según la posición que ocupan en el campo- de lucidez y de ceguera, de visto y de no visto, o de mal visto. Ven, por ejemplo, las innumerables manifestaciones de inhumanidad del orden capitalista en todos lados donde tiene libre curso; pero se niegan a ver en ellas un rasgo consustancial, inherente a la esencia misma del capitalismo, para reducirlas a un mero accidente. Hablan de “disfuncionalidades”, de “desviaciones”, de “desbordes”, de “excesos”, de “ovejas negras”, condenables por cierto, pero que de ninguna manera comprometen el principio mismo del sistema que espontáneamente son proclives a defender.

Así, por ejemplo, en materia de investigación y tratamiento de la información/mercancía, reprueban sinceramente los detestables “excesos” que generan la competencia, la obligación de rentabilidad, las mediciones de audiencias, en suma, la lógica del mercado. Pero cuando esta misma lógica provoca el desarrollo masivo del trabajo precario en las redacciones, con contingentes -cada vez mayores- de jóvenes periodistas sub remunerados y descartables, explotados de forma bastante indigna por sus empleadores (lo que sería comprensible), pero también por muchos de sus jefes y colegas (lo que lo es menos), nos hallamos frente a una “disfuncionalidad” que hasta ahora no ha provocado ninguna movilización de la profesión comparable a la motivada por la defensa del 30 % de exoneración fiscal de que goza[3]. Y resulta significativo que durante la gran huelga que en 1999 afectó a las cadenas estatales francesas -grandes consumidoras de trabajo precario- jamás se pronunció ni una sola palabra en público sobre el tema.

 

“Hacerse la película”

 

El campo periodístico como muchos otros, sólo puede funcionar al precio de lo que es preciso llamar una forma objetiva de “impostura”, en el sentido de que sólo puede hacer lo que desea  -es decir, contribuir al mantenimiento de orden simbólico- haciendo como si no lo hiciera, como si no tuviera otro principio que la utilidad pública y el bien común, la verdad y la justicia. ¿Es por hipocresía? No. Ningún sistema, sea cual sea, puede funcionar masivamente y deliberadamente de acuerdo con una impostura intencional y permanente. Es necesario que la gente crea en lo que hace y que adhiera personalmente a una ideología socialmente aprobada.

En el caso que nos ocupa, la misma no puede consistir en gritar cínicamente: “¡viva el reino del dinero todopoderoso, abajo el humanismo arcaico, acumulemos riquezas y que se joroben los pobres!”, sino que consiste en considerar, con toda buena fe, aunque más no fuera implícitamente, que la felicidad del género humano exige imperativamente mantenerse en el seno de la iglesia liberal, fuera de la cual no hay salvación posible.

Así, los dueños del dinero pueden -afortunadamente para ellos- poblar los medios que compraron con personas inteligentes, hábiles y sinceras, personalmente condicionadas para transfigurar las leyes de hierro del capitalismo en condiciones permisivas y en postulados indiscutibles de lo que llaman “la modernidad” o, si se prefiere, “la democracia de mercado”.

Pero las mismas conclusiones que valen para los medios valen para sectores enteros de la estructura social. El microcosmos periodístico es al respecto un espacio privilegiado para la observación in vivo de lo que ocurre en los terrenos de producción y difusión de bienes simbólicos, cuya población profesional pertenece muy mayoritariamente a las clases medias: profesiones intelectuales de la educación, de la información, del trabajo social, oficios de consejo y dirección, de presentación y representación, etc.

Son las clases medias -en particular, la nueva pequeña burguesía- las que han inyectado en ese sistema, jugándose a fondo en él, una dosis de humanidad, de inteligencia, de imaginación, de tolerancia, de psicología, en síntesis, el suplemento anímico que el mismo necesitaba para pasar de la explotación bárbara del trabajo asalariado -que aún reinaba antes de la segunda guerra mundial- a formas aparentemente más civilizadas, compatibles con el crecimiento de las aspiraciones democráticas.

La modernización del capitalismo consistió en desarrollar métodos de “gestión de recursos humanos” y de comunicación dirigidos a enmascarar las exacciones patronales y a implicar psicológicamente aún más a los asalariados en su propia explotación. Por supuesto, esa colaboración comporta diversas gratificaciones, materiales y morales, la primera de las cuales es asegurar la subsistencia de los interesados, y la segunda, generar en ellos el sentimiento de una cierta importancia y de una cierta utilidad para sus semejantes. Lo que no es poco. Pero resulta sin embargo que por una de esas astucias objetivas que abundan en la historia su trabajo beneficia más aún el sistema y a los feudalismos que los dominan, y que creyendo servir a Dios, sirven también -a veces principalmente- a Mammon[4]. Pero lo hace sub especie boni, con plena buena conciencia, pues casi todo lo que podría crearles mala conciencia es automáticamente autocensurado o transfigurado. Como hubiera dicho Pascal, tienen “una voluntad de creer más fuerte que sus razones para dudar”.

Probablemente porque los periodistas dominan profesionalmente las tecnologías del hacer/ver y del hacer/saber, la observación de su ambiente permite ver, más aún que en otras categorías de las clases medias, que la impostura objetiva de éstas últimas -que consisten en no ser y no hacer nunca del todo lo que ellas mismas creen que son y hacen- se traduce en una puesta en escena constante de sí mismo, destinada a darse, dándola a los otros, la representación más valorizada de su importancia.

Si bien es verdad que ningún juego social podría desarrollarse si los actores no aceptaran, en mayor o menor medida, “contarse historias”, embaucarse a sí mismos y a los demás, hay que admitir que las clases medias son particularmente propensas a “hacerse la película”.  Esta inclinación -más bien narcisística- a la teatralización de su existencia, tiene que ver con su pertenencia a un espacio intermedio del poder social, entre dos polos, el dominante y el dominado. Todos los rasgos característicos de la pequeña burguesía corresponden fundamentalmente a esa posición, en vilo entre lo demasiado poco y lo excesivo, entre el ser y el no ser, en un mundo donde el valor socialmente reconocido se ha vuelto directamente proporcional al grado de acumulación del capital en general y de la economía en particular. “Los más desposeídos”, como se dice púdicamente, tienen demasiado poco para poder siquiera preocuparse por valorizar lo que tienen y lo que son. Los más privilegiados tienen demasiado como para necesitar tranquilizarse convirtiéndose en espectáculo de los demás.

Frustración y resentimientos

 

     Pero el resultado de esa búsqueda perpetua de reaseguro pocas veces es completamente satisfactorio. A causa de su posición intermedia, los pequeños-burgueses son generalmente más sensibles a lo que los separa de las posiciones superiores, que a las ventajas intrínsecas de la posición que ocupan. Como ya lo había notado Stendhal, “lo más importante es ascender a la clase superior a la propia, la que consagra todos sus esfuerzos a impedirle ascender”.

Eso implica una fuente de frustración intensa y de resentimiento, una especie de foco patológico del reconocimiento social, origen de innumerables casos de ese sufrimiento existencial que se podría reunir bajo la denominación de síndrome de Emma Bovary y de Julian Sorel[5]. Sufrimiento tanto más difícil de mitigar, cuanto que está estructuralmente programado y por lo tanto es refractario a toda terapia médica. Una investigación sobre el periodismo de base suministra elocuentes ilustraciones de esa relación ambigua con su posición, relación a la vez encantada y exasperada, enamorada y contrariada, presumida y dolorosa, de dominantes-dominados del intervalo social.

Es lícito pensar que la única forma de tratar de remediar ese problema consistiría en comprometerse resueltamente, activamente, en la participación en una acción colectiva, de tipo político y social, dirigida a romper con la lógica del sistema.  Empresa difícil, pues no puede desarrollarse sin cuestionar el inconsciente social de la situación, es decir, todo lo que “personalmente” sea interiorizado en lo más profundo; todos los lazos viscerales, todas las adherencias carnales por medio de las cuales los individuos “hacen cuerpo” con un sistema que los ha engendrado y condicionado a ser espontáneamente  -por  propia voluntad y a veces alegremente- lo que espera de ellos. Por ejemplo, enfrentarse interminablemente unos contra otros en una competencia implacable por objetivos artificiales e irrisorios, cuya persecución y conquista finalmente no prueban nada, salvo, precisamente, que uno está perfectamente condicionado.

Hasta ahora, los miembros de las clases medias han perseverado -condicionados a ello no sólo por los medios, sino por toda su socialización- en cultivar su sueño de ascensión social y sus esperanzas de éxito personal en el interior de un universo cuyas carencias, contradicciones e iniquidades muchos de ellos denuncian.

Pero esas opiniones críticas, por quedar limitadas al sólo registro político (cuando no politiquero) y al voto “de izquierda” que pueden llevar asociado, lejos de poner en peligro la lógica dominante, tienen por efecto optimizar el funcionamiento de un sistema que no sólo puede reproducirse en lo esencial, sino que además puede jactarse de mantener -a través de los medios- un verborrágico debate público que, de hecho, no se refiere nunca a lo esencial.


[1] Sociólogo francés.

 

[2] Artículo publicado en “Le Monde Diplomatique”, edición Cono Sur, Buenos Aires, Argentina, año II, número 16, octubre de 2000.

 

[3] En Francia, los periodistas profesionales gozan de una reducción de su base imponible del 30%.

 

[4] Mammon: palabra aramea, que en el evangelio identifica los bienes materiales que esclavizan al hombre.

 

[5] Respectivamente, protagonistas de las novelas “Madame Bovary”, de Gustave Flaubert, y “Rojo y Negro” de Stendhal. Ambos representan la ambición de ascenso social plasmada en una actitud voluntarista.

 

 

Plan Anual de Clases

Publicado: abril 19, 2012 en Uncategorized

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA

Facultad de Periodismo y Comunicación Social

TALLER DE PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN

http://www.perio.unlp.edu.ar/pinvestigacion

PLAN ANUAL DE CLASES – 2012

Guía para docentes y alumnos

 

I. LECTURAS

 

Iniciales

Lectura completa de:

CRUCIANELLI, Sandra. Herramientas digitales para periodistas. Texas, Knight Center for Journalism in the Americas, University of Texas at Austin, 2010. La versión española se puede bajar gratuitamente desde: http://knightcenter.utexas.edu/hdpp.php

Capítulos para la realización de los trabajos prácticos extra-áulicos, que se encuentran  al inicio de este plan de clases:

Capítulo 1: Searching.

Capítulo 3: Documentos oficiales y accesos a bases de datos.

SANTORO, Daniel.  Técnicas de investigación. Métodos desarrollados en diarios y revistas de América Latina. México, Fondo de Cultura Económica, 2004.

MARTÍNEZ PANDIANI, Gustavo (comp.).  Periodismo de Investigación: fuentes, técnicas e informes. Bs. As., Ugerman, 2004. Especialmente los capítulos:

  1. Conceptos generales del periodismo de investigación. Por Ana Laura García Luna.
  2. Pasos del proceso de investigación periodística. Por Alfredo Torre.

    10. Testimonios del mejor periodismo de investigación en la Argentina.

 

   Se recomienda hacerlas desde el inicio del Taller, por cuanto el contenido de las obras será incluido y trabajado en los prácticos y las evaluaciones que se desarrollarán durante el primer cuatrimestre.

Primer parcial:

   Dos libros de investigación periodística, uno de lectura grupal y otro de lectura individual, a elección de los alumnos. Debido a que de ambos se pretenderá el análisis de su estructura, metodología, técnicas aplicadas, etc., se aconseja la previa consulta a los docentes del Taller, a fin de determinar si las obras escogidas son compatibles con los fines pedagógicos de la materia. La definición sobre los títulos deberá producirse antes de concluir el TP Nº 3.

   La cátedra no sugerirá ningún listado de trabajos publicados. Será parte del proceso de aprendizaje conocer cuáles están disponibles para su adquisición o préstamo, aproximarse a su contenido, recabar comentarios, etc. Se recomienda que esta labor se lleve a cabo no bien se inicien las clases.

Diarios locales:

   Por cuanto la gran mayoría de los temas a ser investigados son generalmente seleccionados por los alumnos dentro del ámbito local y/o regional, la lectura de los diarios resulta imprescindible para: a) detectar asuntos a ser indagados, b) corroborar la originalidad del trabajo a emprender, c) contar con antecedentes acerca de una problemática determinada.

 

 

Documentos:

   Corresponde a una selección bibliográfica realizada por el Taller que se encuentra a disposición de los estudiantes en el Centro de Fotocopiado de la facultad y también en formato digital en poder de los docentes a cargo de cada comisión. Si bien algunos conceptos se repiten más o menos en forma similar en los diferentes textos, la cátedra ha preferido no excluir a ninguno de ellos por entender que provienen de distintas experiencias y estructuras de pensamiento.

 

 

II.  INVESTIGACIONES

 

   Los criterios de evaluación de las investigaciones por parte de los docentes del Taller se apoyarán en los siguientes principios básicos:

 

1)      Que el encuadre de las propuestas de indagación sea compatible con los conceptos de periodismo de investigación y/o periodismo de precisión. Solamente se aprobarán aquellas que por su nivel de complejidad y/o experimentación de recursos metodológicos dentro del campo de la investigación periodística propongan una práctica de trabajo acorde a las exigencias contempladas en los objetivos de la materia.

2)       Si bien el propósito de toda investigación es demostrar mediante documentos y testimonios la existencia de un hecho irregular, en aquellas en las que resulte imposible hacerlo después de haber agotado todos los recursos disponibles se dará prioridad al esfuerzo indagatorio en la búsqueda de resultados efectivos, aun por  encima del producto finalmente obtenido. Esta situación solamente podrá considerarse si previamente queda justificada su importancia en función de un aprendizaje de mejor calidad.

 

   No bien los proyectos de investigación sean aprobados por el docente a cargo de cada comisión, éste los hará circular entre todos los profesores del Taller con el objeto de informar sobre los temas trabajados y coordinar respecto a asuntos similares para reorientar objetivos evitando superponer la consulta de fuentes o llevar a cabo una tarea en forma conjunta con distintos equipos.

   El cruce de información permanente permitirá detectar a quienes pretendan trocar sus investigaciones con alumnos de otras comisiones. De producirse esa situación, los estudiantes involucrados deberán abandonar inmediatamente la cursada para retomarla, según lo que establezca el Consejo Académico (si es que no determinase una sanción mayor) uno o más años después.

III. OBSERVACIONES

 

MUY IMPORTANTE

 

   Por cuanto la sustancia del PdI es la información ocultada por individuos, gobiernos, organizaciones, empresas, etc., y su misión es descubrirla y darla a conocer, queda expresamente establecido que ante cualquier indicio de posible riesgo para los estudiantes en el proceso indagatorio, sea cual fuere la etapa en que se encontrare cada proyecto investigativo, los docentes estarán obligados a suspender las actividades, reorientar el trabajo o solicitar a los alumnos un nuevo tema. El Taller no evaluará que tan arriesgados o intrépidos demuestren ser éstos, sino si han considerado -por ejemplo- formas alternativas de conseguir la información necesaria en caso de encontrarse con dificultades insalvables en el camino de búsqueda.

 

  Se solicita a los alumnos la exposición discrecional –tanto en el aula como fuera de ella- de las pistas, datos o fuentes consultadas correspondientes a sus respectivas investigaciones. Este pedido se hace a fin de evitar se constituyan en los propios responsables de activar o alertar a quienes podrían resultar potenciales obstáculos de las indagaciones que emprendan, o lesionar el buen nombre y honor de personas, instituciones, etc., hasta su definitiva prueba como partícipes en hechos irregulares. En tal sentido, se recomienda el asesoramiento previo de docentes y tutores.

 

   En virtud de que la cátedra se encuentra en una permanente revisión de sus contenidos y estrategias pedagógicas, a las que somete a prueba durante el ciclo lectivo, es probable que en algunas comisiones se desarrollen actividades distintas de las consignadas en este

Plan de Clases. En todos los casos se llevarán a cabo bajo la autorización del profesor titular y supervisión de sus adjuntos.

 

IV. Consultas a docentes:

 

Consultas al profesor titular, Alfredo Torre: atorre@perio.unlp.edu.ar

Consultas al profesor adjunto Miguel Mendoza Padilla (Tutor de las comisiones 1, 2, 3 y 4): mmendoza@perio.unlp.edu.ar
Consultas al profesor adjunto Adrián Mendivil (Tutor de las comisiones 5, 6 y 7):
samurito@gmail.com  

La función tutorial de los docentes adjuntos, en sus diversas modalidades y dentro de los contenidos específicos de la asignatura, se plantea como un proceso de acompañamiento y ayuda personalizada ofrecida al estudiante y/o a los grupos de alumnos, tanto en el plano académico como en el personal y profesional.

 
 
PRIMERA PARTE

Presentación del Taller: El periodismo de investigación desde una perspectiva científica.

Conocimiento y método científico. Un análisis sistémico en el periodismo de investigación: clase a cargo del profesor titular.

Documento para repaso: TORRE, Alfredo. Un abordaje científico y sistémico del periodismo investigativo. En: http://perio.unlp.edu.ar/pinvestigacion/publicaciones/Un%20abordaje.doc . También en: TORRE, Alfredo y otros.

Periodismo de Investigación. Reflexiones sobre su práctica y enseñanza. Revista Tramas, FPyCS de la UNLP, Año 7 / octubre de 2008.

 

 

Trabajo Práctico Nº 1: Imaginando escenarios posibles

Objetivo: incentivar la imaginación en cuanto a la elaboración de presunciones preliminares y la elección de una de ellas como guía del trabajo a los fines de su comprobación en un caso simulado.

Tarea:

a) Conformados los equipos con no más de 5 integrantes, se les leerá el primer párrafo de los Objetivos del Programa de la materia y cada grupo elegirá al azar un dibujo o fotografía entre el material gráfico que le ofrecerá el docente. El contenido deberá ser considerado –en forma implícita o explícita, total o parcial- como una noticia.

Acto seguido, intentarán explicar mediante algunos breves relatos lo que crean podría estar sucediendo dentro y/o fuera de la imagen y que presuman tiene interés periodístico.
Posteriormente seleccionarán aquél que les resulte más convincente y lo desarrollarán minuciosamente (problema a indagar de mediano o alto nivel de complejidad).
Les pondrán nombres a los personajes y mencionarán todo dato identitario de éstos que resulte pertinente a los fines del hecho contado, describiendo –además- lugares, relación entre protagonistas, situaciones, etc.

b) Finalmente, se analizarán grupalmente las debilidades y fortalezas de cada propuesta grupal.

TRABAJO ANTICIPADO A  A fin de comenzar a familiarizarse con la estructura y el funcionamiento de organismos oficiales de alcance nacional, provincial y municipal, en los que seguramente habrá que hacer algún tipo de consulta para los diferentes proyectos de investigación, el Taller propone iniciar aquí un ejercicio de relevamiento documental exhaustivo sobre instituciones correspondientes a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Es indispensable contar con estos conocimientos, por cuanto favorecerán –entre otras cosas- a orientar y especificar la búsqueda de datos. Se recomienda el armado de una carpeta de consulta donde, como ejemplo y por citar solamente un caso, se establezca la ruta que sigue un proyecto de ley desde su elaboración hasta su aprobación final.

Lectura obligatoria de:

 

Acceso a la información en:

 

Legislación nacional

Decreto 1172/03 (BO 04/12/2003) de Mejora de la Calidad de la Democracia y de sus    Instituciones

http://infoleg.mecon.gov.ar/infolegInternet/anexos/90000-94999/90763/norma.htm

www.mejordemocracia.gov.ar


LÓPEZ MAC KENZIE, Josefina, Milva Benítez y María Noel Jolivet. Claves de la información pública en la provincia de Buenos Aires: una mirada desde el Periodismo de Investigación. Documento de Cátedra, 2010.

http://www.delcasoalatrama.blogspot.com.ar/2010/11/claves-de-la-informacion-publica-en-la.html

Legislación provincial (Buenos Aires)

Ley 12.475

http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/l-12475.html

 

Decreto 2.549

http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/04-2549.html  

 

Trabajo Práctico Nº 2: Análisis de una investigación

Objetivo: Se pretende que los alumnos, a través de un trabajo ya elaborado de periodismo de investigación, observen en conjunto el resultado de un producto final y reflexionen acerca de la importancia y la necesidad de contar con un objetivo bien formulado.

Tarea:

 

Primera parte

Se conformarán grupos de análisis y discusión, a los efectos de determinar sobre los documentos presentados por el docente:

  • Qué objetivos se presume siguió el periodista investigador en cada caso.

   La definición de un objetivo de trabajo, a partir de un claro y preciso planteamiento del problema (conjunto de hechos o circunstancias que dificultan la consecución de algún fin y/o forman parte de un conflicto), es uno de los pasos que habitualmente presentan mayor dificultad en cuanto a su correcta formulación. En general, se tiende a confundir objetivo (lo que se pretende hacer) con intención (lo que se pretende lograr), como aspiración asociada a las repercusiones que pudiera tener la difusión del caso investigado. Veamos: “hacer tomar conciencia a la población”, “despertar el interés de la clase política o la Justicia” son intenciones, no objetivos de un proyecto de investigación. Mucho menos lo es el “dar a conocer algo oculto” o simplemente “informar”, porque ambas acciones hacen a la esencia misma de la práctica profesional. “Demostrar la existencia de un acto irregular”, “determinar el nombre y participación de los verdaderos responsables de un hecho atribuido a otros”, “precisar las auténticas razones de un comportamiento ilegal, más allá de las apariencias” sí son objetivos. Es decir, el objetivo orienta todo el proceso de investigación: la elaboración de hipótesis (tentativa de explicación provisional hasta su comprobación empírica; es decir, a través de la experiencia), la elección de técnicas de indagación (documentación en archivos, entrevista, observación, entre otras), etc., sin que por ello signifique que no pueda ser reformulado tantas veces como sea necesario. Por esta razón, los objetivos deben ser claros, precisos y operativos (p.ej.: Intentar “demostrar que la corrupción generalizada de un gobierno es producto del desmoronamiento de ciertos valores del occidente cristiano”, posiblemente no esté mal como enunciado y hasta puede que tenga su lógica; pero el mismo, no es ni claro /¿qué se entiende por corrupción generalizada?/, ni preciso /¿a qué ciertos valores del occidente cristiano se refiere?/, ni operativo / ¿cómo se demuestra semejante generalización?/). Como señala Catalina Wainerman en La trastienda de la investigación (Bs.As., Ed. de Belgrano, 1997, pág. 23): “Cuanto menor la experiencia (del investigador) más difícil es aceptar que no se puede estudiar todo (‘el mundo y sus contornos’, acostumbro a decir en mis primeras clases) y que hay que acotar; también que la que uno planea no es la última investigación de la vida, que habrá tiempo y ocasión de perseguir las preocupaciones en investigaciones futuras”.

  • Qué pasos siguió presuntamente por el investigador para lograr los resultados expresados en el informe (consulta de fuentes, confrontación de datos, cruce de declaraciones, etc.).
  • Qué otros aportes hubieran posibilitado enriquecer la investigación (por ej.: búsqueda y presentación de antecedentes, mayor contextualización, etc.) que, aparentemente, no fueron considerados en el trabajo analizado.
  • Qué otros objetivos (redactar por lo menos tres, para su posterior análisis) se podrían plantear, a partir de los datos suministrados en los informes.

Seguidamente, cada grupo presentará oralmente sus conclusiones. Análisis y discusión grupal.

 

Segunda parte

Al finalizar la tarea precedente, se conformarán equipos de trabajo a fin de encarar la primera investigación. Ningún grupo superará las cuatro personas. Es importante aclarar que éstos podrán variar de una investigación a otra,  y no necesariamente tendrán que mantenerse inalterables a los efectos de llevar a cabo otras tareas puntuales en el aula (grupos de producción, análisis, reflexión, interpretación, etc.).

Una vez constituidos los equipos, se informará que para la realización del TP Nº 3 cada uno deberá confeccionar una lista de temas factibles de ser investigados en cantidad superior a tres (problemas regionales, locales, etc.), los que deberán encuadrar, lo más ajustadamente posible, dentro del PdI (ver objetivos del Taller y criterios de evaluación en  II. Investigaciones).

 

¿Cómo encontrar un tema de investigación?

   Posiblemente, este sea para los estudiantes uno de los pasos –aparentemente- más difíciles de resolver. Sin embargo, son muchos los recursos de los que se puede echar mano, independientemente de los que cada uno cuente para obtener información a través de fuentes diversas. Citaremos algunos de los que han resultado más eficientes en las prácticas del Taller:

 

a)      A través de una detenida lectura de los medios locales, se podrá observar que en ciertos asuntos tratados quedan un sinnúmero de datos por interrelacionar o situaciones por resolver; fuentes consultadas que pueden saber más de lo que se ha publicado, aristas en la que –profundizando aún más- es probable que aparezcan otras cuestiones no abordadas. Tampoco hay que desechar el contenido de las publicidades y de los avisos clasificados. Muchas historias se pueden esconder detrás de las promesas de un crédito fácil o de la obtención de ganancias espectaculares a través de un empleo.

b)      Hay un conocimiento dinámico instalado en el tejido social que merece ser explorado en forma exhaustiva. La gente común, en su diario vivir y a través de su trabajo, estudio, vínculos permanentes o circunstanciales, etc., registra una cantidad ilimitada de información que puede contener -muchas veces- la potencial semilla de una investigación. Una cantidad más que significativa de trabajos realizados en el Taller, comenzaron con la siguiente pregunta a través de una encuesta casa por casa: “¿Qué cree usted que el periodismo debería investigar dentro del ámbito de la ciudad de La Plata?”. Por supuesto, no faltaron las respuestas sin datos ni fundamentos movilizadas solamente por el plano emocional.

c)      Otro recurso proviene del conocimiento acerca de las instituciones y su funcionamiento (ver Trabajo Anticipado A). En principio, la idea no es conocer qué anda mal en ellas (aunque tampoco es despreciable hacerlo), sino cómo deberían funcionar correctamente. Veamos los siguientes ejemplos:

  • La legislación provincial establece un régimen de licitación para la compra de bienes de capital e insumos en los organismos oficiales. Esto es lo que -en principio- un periodista debería saber. Pregunta: ¿todos los llamados y procedimientos de adjudicación se realizan de acuerdo a la ley?
  • Existen códigos de procedimiento para la construcción de edificios de propiedad horizontal. Pregunta: ¿qué esconde el levantamiento de los mismos en zonas residenciales no habilitadas por la Municipalidad?

e) Una modalidad más para relevar temas y que es pocas veces tenida en cuenta es la lectura de publicaciones de circulación limitada. Por ejemplo, las correspondientes a asociaciones profesionales o de defensa del consumidor, grupos empresarios, entidades deportivas, organizaciones no gubernamentales de diverso tipo, etc. En general, éstas abordan problemáticas específicas del sector. No obstante, en muchos casos, algunas de ellas también pueden afectar el interés público y  contener el germen de otras cuestiones de mayor trascendencia.

   Sin duda, la mejor estrategia que un estudiante de periodismo puede seguir para sortear este paso inicial del proceso indagatorio es mantenerse alerta y en estado constante de búsqueda. Este entrenamiento sólo es efectivo si se lo acompaña con el hábito de exposición diaria a los medios de difusión (de periódicos, especialmente) y el diálogo constante con todos los actores sociales posibles.

   A nadie que viva desinformado, distraído, desconectado del mundo, aislado o dentro de una cápsula (figura a la que reiteradamente suele recurrir el profesor titular del Taller) la realidad lo llama para anunciarle todo lo que hay aún por investigar.

 

Asimismo, se recomendará la lectura de:

  • Documento 1: CAMINOS MARCET, José M. Periodismo de investigación. Teoría y práctica.

Cap. 1: Qué es el periodismo de investigación.

  • Documento 2: : REYES, Gerardo. Periodismo de investigación.

Cap. 1: El trazado de la cancha.

Cap. 2: El periodismo de precisión como evolución y complemento del periodismo de investigación.

Trabajo práctico extra-áulico 1: Búsqueda en Internet.

Objetivo: utilizar las herramientas que brinda Internet para explorar en los posibles temas a investigar que cada grupo vaya determinando, a través de buscadores, metabuscadores y buscadores de blogs, usando la indagación combinatoria especial y avanzada.

Tarea:

Buscar antecedentes de los temas a investigar como notas ya publicadas, documentos públicos y privados, resoluciones, leyes, etc., en:

-Google (búsqueda normal, avanzada y en blogs).

-Copernic.

-Metacrawler.

Esta actividad deberá estar ligada a los proyectos de investigación que se emprendan. En caso de no llevarse a cabo en éstos, se entregarán los resultados obligatoriamente a través de un tema acordado con el docente y en el momento en que éste lo considere conveniente.

Trabajo práctico extra-áulico 2: Búsqueda en sitios oficiales.

Objetivo: Determinar qué información presente en los sitios oficiales puede resultar útil para dar inicio a una investigación o resulta de vital importancia para abordar parte de un proyecto.

Tarea:

a. Revisar los sitios web de los ministerios, secretarías y otros organismos del gobierno provincial (ver listado en http://www.gba.gov.ar/gobierno/autoridades.php) en busca de información relativa a:

-Compras y contrataciones.

-Pliegos de licitaciones.

-Listado de empleados.

-Declaraciones juradas de bienes de los funcionarios.

-Beneficiarios de programas y planes específicos.

-Informes y documentos.

-Legislación.

b. Utilizar el buscador Way Back Machine (disponible en www.archive.org) para bucear en entradas antiguas o que ya están fuera de servicio de los sitios oficiales.

Esta actividad deberá estar ligada a los proyectos de investigación que se emprendan. En caso de no llevarse a cabo en éstos, se entregarán los resultados obligatoriamente a través de un tema acordado con el docente y en el momento en que éste lo considere conveniente.

TRABAJO ANTICIPADO B

 

Primer Parcial: Grupal/Individual y domiciliario.

 

Sobre la obra leída grupalmente:

  • Contextualizar con datos pertinentes el momento en que se desarrollan los hechos que describe el autor.
  • Realizar una cartografía de los principales sucesos que se narran en el libro y sus vinculaciones.
  • Realizar el boceto de la investigación llevada adelante por el/los autor/es, teniendo en cuenta el problema, objetivo, hipótesis y fuentes utilizadas.
  • Describir los pasos que siguió el/los autor/es para realizar la investigación.
  • ¿Qué puntos quedaron definitivamente probados? ¿A través de qué recursos?
  • Redactar un informe grupal.

Sobre la obra leída individualmente:

  • Lectura analítica de la obra.
    • Presentación de un informe que contenga: síntesis de su contenido en no más de 90 líneas; determinación del objetivo que se presume siguió el autor; descripción sobre aquello que logró demostrar, cómo logró hacerlo y a través de qué elementos de prueba; fundamentación sobre si el trabajo encuadra o no en el PdI; y, precisión acerca de qué conceptos de los Documentos de Trabajo considerados en este plan cuatrimestral y en los libros: Técnicas de Investigación… de Daniel Santoro y Periodismo de Investigación: fuentes, técnicas e informes de Gustavo Martínez Pandiani (comp.), se verían reflejados en la investigación.

 

El Periodismo de Precisión (PdP): Clase a cargo del profesor adjunto, Adrián Mendivil.

Trabajo Práctico Nº 3: el boceto de la investigación.

 

Objetivo: iniciar a los estudiantes en la arquitectura más elemental de un proyecto de investigación, con el objeto de ejercitarlos en el correcto planteo de sus pasos fundamentales.

Tarea:

 

a) El docente explicará la necesidad de contar con un esquema básico de trabajo, precisando:

 

  • Que la investigación no surge como mero producto de la imaginación, sino que es el resultado del seguimiento de por lo menos un dato verificable, surgido de la observación, de la escucha circunstancial, de un informante concreto, etc.

 

  • Que la confección del primer borrador acerca de un asunto, no determina en forma definitiva que la investigación deba realizarse. Muy probablemente se trate del ordenamiento de algunos datos recogidos a través de una indispensable indagación preliminar, a los efectos de determinar la importancia del fenómeno que se piensa abordar. Esto quiere decir que se ve como preferible abortar rápidamente un proyecto a la vista de su inconsistencia inicial, antes que remontar uno que vislumbre un estado de frustración anunciado.

b) Seguidamente expondrá un ejemplo, previamente visado por el profesor tutor de la comisión.

c) A continuación, cada grupo expondrá la lista de temas solicitados al finalizar el TP Nº 2. Sobre cada aporte, el equipo responsable expondrá las razones de su elección, siendo la definición de los dos que se consideren más relevantes (a fin de contar posteriormente con uno alternativo), decisión discutida y tomada de la forma más consensuadamente posible dentro del curso.

d) Una vez definidos los dos temas por equipo, cada uno redactará sobre ellos todas aquellas ideas que consideren vinculantes, para que éstos alcancen una dimensión conceptualmente operativa. Por ejemplo, pensando en qué sujetos podrían estar involucrados en un hecho determinado, se lograría conformar una conjetura respecto de posibles intereses entre ellos y, de este modo, establecer la necesidad de verificar si efectivamente es así.

e)   Realizada la tarea anterior, sobre cada tema se establecerá: problema, objetivo, planteo hipotético vinculado directamente a los pasos anteriores e intención, con la supervisión del docente.

f)     Se recomendará para la siguiente clase, la lectura de:

 

  • Documento 5: RODRIGUEZ, Pepe. Periodismo de investigación: técnicas y estrategias.

Cap. 4: El proceso de búsqueda de fuentes.

  • Documento 6: CAMINOS MARCET, José María. Periodismo de Investigación. Teoría y Práctica.

Cap. 9: Las fuentes de información y la investigación periodística.

Trabajo Práctico Nº 4: Fuentes informativas.

 

Primera Parte

 

Fuentes informativas: Clase a cargo del profesor adjunto, Miguel Mendoza Padilla.

Segunda Parte

 

Objetivo: Localizar, identificar y categorizar fuentes informativas.

Tarea:

Conformados en equipos, los alumnos subrayarán en textos proporcionados por el docente (todos los grupos contarán con los mismos para su posterior comparación) las distintas fuentes informativas que en éstos se localizan, señalando asimismo a qué categoría pertenece cada una. Por otra parte, indicarán cuáles no se encuentran explícitamente consideradas.

Posteriormente, se compararán los resultados obtenidos por los equipos, a fin de analizar semejanzas y diferencias.

Presentación de un informe final.

Para la clase siguiente, los equipos concurrirán con los bocetos ajustados y copias de éstos para el docente y cada uno de los grupos, así como con la decisión tomada y fundamentada respecto de la elección de uno de los dos temas trabajados para su posterior investigación. Se recordará así también la lectura de los Documentos 1 al 4.

 

Trabajo Práctico Nº 5: Primera investigación. Desarrollo del diseño. Este trabajo será monitoreado por los profesores adjuntos en forma presencial y/o virtual.

 

Objetivo: desarrollar el diseño (fase primaria) de una investigación, considerándola como un sistema interrelacionado de métodos y técnicas que se articulan a partir de la definición de un problema y de un objetivo.

Tarea:

 

a) Distribuidos los bocetos solicitados la semana anterior entre los grupos, éstos elaborarán preguntas tendientes a determinar la consistencia de la estrategia de recolección de datos escogida, así como la de otros pasos que crean de especial atención.

b) Transcurrido el paso anterior, cada grupo justificará oralmente y con el aporte teórico a su disposición el trabajo realizado. Atenderá a los requerimientos de los otros equipos y tomará nota de las críticas y sugerencias recibidas. Finalmente, decidirá cuál de los dos temas escogidos abordará.

c) Acto seguido y con la supervisión del docente, elaborará un diseño de las acciones a seguir con determinación de roles para cada integrante.

d) Entregará por escrito los resultados a modo de apuntes, bajo la consideración de que los mismos podrían defenderse con solvencia ante los niveles de decisión de una empresa periodística.

e) Para el encuentro siguiente, se recordará a los alumnos el repaso de los Documentos 1 al 4, MENDOZA PADILLA, Miguel y Claudia Jofre. Pasado y presente del Periodismo de Investigación en Argentina. Documento de Cátedra, 2010 y de los libros: Técnicas de Investigación… de Daniel Santoro y Periodismo de Investigación: fuentes, técnicas e informes de Gustavo Martínez Pandiani (comp.), con el objeto de llevar a cabo una evaluación acerca de ese material. Asimismo, el docente informará el plazo para entregar el boceto, diseño e informe de la investigación.

Informes

 

   Todos los informes periodísticos producto de investigaciones, cuyos proyectos podrán ser entregados en equipo, siempre serán de carácter individual (salvo consigna en contrario) y deberán respetar  las siguientes pautas mínimas:

 

·         Volanta.

  • Título informativo y/o creativo. De optar solamente por la segunda alternativa, éste deberá guardar estrecha relación con el núcleo de contenido.
  • Bajada netamente informativa.
  • En las primeras diez líneas, o estratégicamente ubicado y justificado en el texto, debe quedar establecido quién hizo qué.
  • Subtítulos.
  • Extensión máxima: 120 líneas y hasta dos recuadros, dos gráficos y dos fotografías.

Trabajo Práctico Nº  6: Evaluación

 

Objetivo: analizar y discutir el contenido de los Documentos 1 al 4 , MENDOZA PADILLA, Miguel y Claudia Jofre. Pasado y presente del Periodismo de Investigación en Argentina. Documento de Cátedra, 2010 y los libros SANTORO, Daniel.  Técnicas de investigación. Métodos desarrollados en diarios y revistas de América Latina y MARTINEZ PANDIANI, Gustavo (comp.)  Periodismo de Investigación: fuentes, técnicas e informes, con el objeto de apreciar críticamente los qué, cómo, por qué y para qué del PdI, mientras se está transitado la primera experiencia investigativa.

Tarea:

 

a) Los alumnos se podrán asociar libremente en grupos cuyo número de integrantes no exceda de cinco, a fin de confeccionar un informe grupal sobre las ideas centrales expresadas en la bibliografía y analizar, discutir y reflexionar sobre el por qué y para qué hacer PdI en el marco político, social y económico que presenta la realidad del país hoy. A tal efecto, se utilizará como lectura disparadora de ideas el documento de cátedra: Alfredo Torre.  La negociación periodística. PdI, publicación del Taller de Periodismo de Investigación de la FPyCS de la UNLP, 2003 (localizar en página Web del Taller o en http://web.archive.org/web/20110511143026/http://www.saladeprensa.org/).

Los resultados obtenidos serán puestos a consideración del curso, para que se origine un debate dirigido por el docente, que solicitará la posterior entrega de un escrito por equipo con las reflexiones y conclusiones a las que se haya llegado.

b) El docente recordará la entrega de las primeras investigaciones la semana siguiente, sobre la base de las cuales el profesor titular dará una clase sobre el desarrollo de un proyecto [1]. Asimismo, solicitará que los alumnos lleven ya resuelto a la misma, el tema de la próxima investigación a emprender. A tal efecto, recomendará muy especialmente la lectura de:

  • Documento 7: REYES, Gerardo. Periodismo de investigación.

Cap. 3: El saque.

  • Documento 8: RODRIGUEZ, Pepe. Periodismo de investigación: técnicas y estrategias.

Cap. 3: Detección de hechos investigables.

  • Documento 9: SECANELLA, Petra. Periodismo de investigación.

Cap. 11: ¿Qué investigar primero?

  • Documento 10: GAINES, William. Periodismo investigativo para prensa y televisión.

Cap. 4: Como diseñar un proyecto investigativo.

 

 

Trabajo Práctico Nº 7: Planteo y desarrollo de un proyecto de investigación.

 

Objetivo: analizar y discutir, sobre la experiencia de la primera exploración indagatoria, el planteo y desarrollo de un proyecto encuadrado dentro del PdI.

Tarea:

 

a) ¿Cómo plantear y desarrollar un proyecto de investigación?, a cargo del profesor titular. El capítulo de esta exposición correspondiente a la entrevista en profundidad será desarrollado por el mismo en el TP Nº 10.

 

TRABAJO ANTICIPADO C

Preparatorio para el diseño de una entrevista en profundidad. Requisito previo, lectura de:

  • Documento 11: CANTAVELLA, Juan. Manual de la entrevista periodística. Barcelona, Ed. Ariel, 1996.

Cap. 1: Qué se entiende por entrevista.

Cap. 3: Clases de entrevista.

Cap. 4: Proceso de realización.

  • Documento 12: HALPERÍN, Jorge. La entrevista periodística. Intimidades de la conversación    pública. Bs. As., Ed. Paidós, 1995.

                   Cap. 1: El vínculo periodista-entrevistado.

                   Cap. 2: Un abordaje práctico.

                   Cap. 3: El lector portátil.

                   Cap. 9: Delicias y peligros del off the record.

  • Documento 13: REYES, Gerardo. Periodismo de investigación.  Ed. Trillas, México, 1996.

                   Cap. 6: Prueba de fuego.

 

Objetivo:

 

Investigar para posteriormente diseñar y llevar a cabo una entrevista en profundidad, ya sea de declaraciones, personalidad o semblanza.

 

Tarea:

 

En grupos cuyo número de integrantes determinará el docente de cada comisión, se elegirá un personaje real y accesible de cualquier ámbito (político, deportivo, cultural, etc.) para experimentar, sobre una sólida investigación previa, la entrevista de referencia. La persona podrá ser elegida entre quienes hayan  sido mencionados en la primera investigación realizada en la materia y estarían en condiciones de aportar datos significativos acerca de sí mismos y/o del problema que oportunamente se haya señalado.

 

La indagación preliminar que se haga acerca del personaje –sin su intervención directa como proveedor de información- a través de documentos, amigos y enemigos, vecinos, familiares, compañeros de estudio o de trabajo, etc., deberá contener referencias justificadas (por la previa definición del por qué y para qué de la entrevista), precisas y documentadas sobre:

 

  • la esfera privada (quién es): vida personal/familiar; vida social/relaciones; creencias/ideología, etc.
  • la esfera social (qué hace): ocupación; ambientes frecuentados; actividades profesionales y económicas; etc.

 

Los resultados serán expuestos en el TP Nº 10 para elaborar el diseño de las entrevistas.

b) Análisis y discusión grupal sobre los resultados de las primeras investigaciones y de los temas a abordar en las siguientes.

c) Entrega de las primeras investigaciones.

d) El docente informará a los alumnos que para la siguiente clase se requerirá la previa lectura obligatoria del Documento 14, sin la cual no se podrá llevar a cabo el trabajo práctico.

  • Documento 14: TORRE, Alfredo. Hipótesis (Documento de cátedra). Anexo: Selección de textos escogidos para el trabajo práctico Nº 8.

 

 

 

 

Trabajo Práctico Nº 8: Hipótesis

 

Objetivo: determinar y fundamentar, sobre textos periodísticos y literarios, cuáles oraciones o párrafos se aproximan más al concepto de hipótesis, a los efectos de comprender su importancia tanto en la generación como en la guía de un proyecto de investigación.

Tarea:

 

a) Reagrupación de los alumnos para conformar nuevos equipos.

b) Todos los grupos trabajarán sobre los mismos textos, en los que subrayarán los enunciados que consideren planteos hipotéticos y elegirán entre ellos cuál se ajusta más al de una hipótesis bien formulada. En caso de que éste no reúna todas las características, determinarán cuáles son las dificultades que presenta para su comprobación y cómo debería ser reformulado. A continuación, se redactará el objetivo de investigación al que respondería la hipótesis lograda.

c) En trabajo plenario, texto por texto se comprobarán las semejanzas y diferencias de los resultados obtenidos por todo el curso. Paso seguido, cada equipo expondrá los criterios

mediante los cuales entendieron que una oración o párrafo podría llegar a tener la categoría de una hipótesis bien formulada, así como la necesidad o no de una reformulación a los fines operativos. Se compararán y evaluarán también los objetivos a que cada equipo haya arribado.

d) Concluir este trabajo práctico con la exposición grupal de las dudas despertadas por el tema.

e) El docente indicará para la semana siguiente la lectura de los siguientes documentos y la elaboración del boceto para emprender el proyecto de la segunda investigación [2].

  • Documento 15: CAMINOS MARCET, José M. Periodismo de investigación. Teoría y práctica.

Cap. 8: Las técnicas del periodismo de investigación.

  • Documento 16: RODRIGUEZ, Pepe. Periodismo de investigación: técnicas y estrategias.

Cap. 2: El proceso de investigación.

Cap. 5: La confirmación de datos.

Cap. 6: Áreas de interés básico de un objetivo a investigar.

 

 

Trabajo Práctico Nº 9: Segunda investigación. Elaboración del proyecto. Este trabajo será monitoreado por los profesores adjuntos en forma presencial y/o virtual.

 

Objetivo: determinar los soportes teóricos que sustentan un proyecto de investigación, a partir de la necesidad de sistematizar la información y ordenar secuencialmente las distintas etapas del estudio.

Tarea:

 

a) Cada grupo expondrá su boceto atendiendo las observaciones del docente y/o las sugerencias del resto del curso. Lo reformulará en caso de ser necesario.

b) Seguidamente, determinará tipo y etapas del proyecto, poniendo especial énfasis en las fuentes informativas, a las que enumerará de acuerdo a su importancia.

c) Asimismo, precisará las Fuentes Informativas Documentales (FID) alternativas y secundarias, estimando posibilidades concretas de acceso y grado de fiabilidad. En cuanto a las Fuentes Informativas Personales (FIP), se establecerá cantidad y calidad necesaria para cubrir desde todos los flancos el tema.

d) Cada grupo expondrá en el Taller lo producido hasta el momento para recibir sugerencias.

El docente fijará el plazo de entrega para la segunda investigación y recordará para la siguiente clase la presentación de las investigaciones realizadas para la elaboración de una entrevista en profundidad.

Trabajo Práctico Nº 10: Entrevista en profundidad

Objetivo: establecer y analizar diferentes estrategias de indagación en el marco de una entrevista en profundidad.

Tarea:

Primera Parte

¿Cómo diseñar una entrevista en profundidad?, clase a cargo del profesor titular

Documento para repaso: MENDIVIL, Adrián. La entrevista en el proceso de investigación. En:
http://perio.unlp.edu.ar/pinvestigacion/publicaciones/Cap%EDtulo%20Entrevista.doc

Presentación de las investigaciones previas a cargo de los alumnos. Análisis de los resultados.

Segunda Parte

Sobre la base de la información recogida, se elaborará grupalmente el diseño de la entrevista, que deberá proponer las preguntas esenciales previo establecimiento de un objetivo claro y preciso (por qué y para qué se entrevista a…). Quedará establecido también con anterioridad cuál será el eje temático concurrente y vertebrador que justificará tal consulta.

El docente indicará la fecha de entrega de una nota grupal que recomendará acompañar con fotografías.

 

 

Trabajo Práctico Nº 11: Segunda investigación. Evaluación de los resultados. Este trabajo será monitoreado por los profesores adjuntos en forma presencial y/o virtual.

 

Objetivo: evaluar el rigor metodológico alcanzado en el proyecto de la segunda investigación.

Tarea:

 

a) Distribuidas las copias de cada proyecto de investigación entre los distintos equipos, éstos deberán llevar a cabo un análisis crítico en cuanto al rigor metodológico, indicando tanto falencias como logros alcanzados en los proyectos.

b) Luego de las críticas formuladas a través de una exposición oral, los grupos autores defenderán sus respectivos trabajos.

 

Trabajo Práctico Nº 12: Parcial

 

Exposición por equipo del análisis del libro elegido grupalmente y acerca de los conceptos que hayan considerado sustanciales del material bibliográfico y documental del Taller. Posteriormente se hará entrega de los informes grupales e individuales mencionados en el Trabajo Anticipado B.

TRABAJO ANTICIPADO D Asimismo, se indicará la necesidad de ir conformando una carpeta grupal con trabajos publicados de periodismo de investigación y/o de precisión, por cuanto será material de indispensable consulta para desarrollar el Trabajo Práctico Nº  14.

 

Trabajo Práctico Nº 13: Segunda investigación. Análisis y aprobación de la propuesta.

 

Objetivo: partiendo del supuesto de que la propuesta de investigación elaborada por los alumnos deberá ser aprobada en los niveles de decisión de una empresa periodística, éstos deberán defender importancia, originalidad, viabilidad y planteo metodológico de sus respectivas presentaciones.

Tarea:

Cada grupo expondrá ante el profesor titular, adjuntos, docentes a cargo de la comisión y compañeros del curso sus propuestas de trabajo. Luego del correspondiente debate y análisis, se establecerá la aprobación, el pedido de reformulación o el rechazo de las iniciativas, según su viabilidad.

Es importante señalar que el producto de este trabajo comprometerá tanto a los alumnos como a los docentes que guiaron cada proyecto, por cuanto será considerado como la mejor resultante de la labor realizada durante toda la cursada en forma conjunta.

 

Tarea:

Cada equipo presentará su proyecto de tal manera que pueda ser visualizado por todo el curso (con el apoyo de presentaciones en Power Point y Prezi o mediante otros recursos). La exposición oral consistirá básicamente en una defensa de la originalidad del tema, clara definición del problema y del objetivo, consideración del campo central y contextual a analizar, planteos hipotéticos directrices y principales si los hubiera, relevancia de las fuentes y aplicación de técnicas. Todos los trabajos deberán contar con una investigación preliminar realizada que garantice la viabilidad de cada proyecto Ej.: Chequeadas las primeras fuentes y datos (que deben mencionarse) sobre la base del objetivo prefijado, se estaría en condiciones de afirmar con un alto grado de certeza (hipótesis directriz), que existe una situación (cuál) por lo menos irregular (por tales razones), de interés periodístico.

Paso seguido, cada equipo escuchará y responderá las preguntas y consideraciones efectuadas por los docentes y compañeros de curso.

De acuerdo con las conclusiones a las que se arribe en cada caso, cada grupo efectuará -de ser necesario- las correcciones o modificaciones que correspondan.

 

Se recomendará para la siguiente clase la lectura de:

  • Documento 17: REYES, Gerardo. Periodismo de investigación.

Cap. 7: Redacción.

  • Documento 18: GAINES, William. Periodismo investigativo.

Cap. 7: La producción de un artículo investigativo.

  • Documento 19: CAMINOS MARCET, José María. Periodismo de investigación. Teoría y práctica. Madrid, Ed. Síntesis, 1997.

Cap. 12: Imagen, fotografía e infografía en el periodismo de investigación.

 

Sin la previa lectura y análisis de estos textos no se podrá llevar a cabo el siguiente trabajo práctico.

           

 

Trabajo Práctico Nº 14: Análisis de la estructura de un informe de investigación.

 

Objetivo: analizar distintos modelos de informes, con el objetivo de establecer las estructuras del relato utilizadas y la presencia de componentes anexos complementarios, tales como: infografías, facsímiles de documentos clave, cuadros estadísticos, cronologías, principales argumentos de los sujetos comprometidos, explicación de términos o procedimientos técnicos, etc.

Tarea:

 

Con el material recopilado con anterioridad (ver TRABAJO ANTICIPADO D), cada grupo analizará distintos tipos de informes, indicando:

a)      Secuencial y linealmente en el texto, cómo fue presentado el material, concepto por concepto. (Ej.: Si en la bajada está representado lo sustantivo de la información; si lo central está en el primer párrafo o es precedido por antecedentes; etc.).

b)      Circularmente, a partir de poner en el centro el eje del problema (quién hizo qué), qué cuestiones del desarrollo de la investigación se encuentran más cerca o más lejos de éste.

Exposición, discusión y conclusiones.

Trabajo Práctico Nº 15: Evaluación general final.

 

Objetivo: evaluación individual de cada alumno por parte del Taller, a los efectos de establecer el nivel de conocimientos, habilidades y destrezas adquiridas en el transcurso de la cursada.

Tarea:

Primera Parte – Domiciliaria.

Cada alumno, como condición indispensable para acceder al coloquio, deberá entregar en fecha anterior a éste un informe escrito sobre el análisis de un libro que encuadre en el concepto de periodismo de investigación y/o de precisión. Asimismo, previamente se pondrá en contacto con el/la/los autor/a/res, a fin realizarle una entrevista sobre la obra seleccionada (acerca del procedimiento de investigación, las técnicas utilizadas, etc.).

Su estructura deberá considerar:

  • Ficha técnica (autor, título, casa editora, etc.)
  • Síntesis de la obra (no más de 500 palabras), diferente de la de la contratapa o solapa si la tuviera.
  • Breve justificación de por qué el trabajo elegido encuadra en el concepto de periodismo de investigación y/o de precisión.
  • Estructura formal del libro (datos del autor, divisiones del contenido, ilustraciones, etc.) y síntesis de los capítulos (no más de 200 palabras por cada uno).
  • Cartografía de la investigación, preferentemente graficada,  en la que se muestren las interrelaciones -de personas y/o hechos- que llevaron a la demostración de la cuestión central (quién hizo qué y cómo), el o los lugares precisos (mencionar la estructura organizacional) y las circunstancias facilitadoras (por acción u omisión).
  • Objetivo que se presume siguió el autor. Qué demostró y cómo logró hacerlo.
  • Mención, valoración (en cuanto al hecho investigado)  y características de las fuentes consultadas.
  • Cualquier otro análisis que, a consideración del alumno, sea de interés para comprender mejor el proceso de indagación realizado por el o los autores.

 

ADVERTENCIA: El informe será elaborado con claridad y precisión,  pensando en que el lector (evaluador) no ha tenido contacto anterior con la obra elegida.

 

Segunda Parte – Presencial

Entregado el informe anteriormente mencionado, el alumno participará de un coloquio con los docentes titular y adjuntos, que iniciará con una exposición –de unos 10 minutos, aproximadamente- acerca de sus saberes y experiencias respecto de los contenidos de todos los documentos bibliográficos señalados por el Taller, poniendo especial énfasis en la aplicabilidad profesional de cada concepto a través de una ejemplificación. Ese recorrido temático concatenado será organizado libremente por el estudiante. En caso de que los evaluadores lo consideren necesario, lo interrogarán sobre cualquier otra cuestión contemplada en el programa de la asignatura. El mejor escenario sería que esto último no sucediera debido a la demostración cabal de sus conocimientos, comprensión, análisis y puesta en práctica de los enunciados.

Seguidamente, se hará referencia a los contenidos del libro escogido, así como también a la configuración de un posible plan de trabajo, la identificación y clasificación de fuentes, utilización de técnicas, etc., más toda otra consideración que se entienda oportuna a la hora de establecer criterios para el análisis de la obra.

Trabajo Práctico Nº 16: Evaluación del Taller.

Objetivo: evaluación individual de cada alumno respecto del planteo y desarrollo del Taller.

 

Tarea:

El Taller efectuará una consulta a los alumnos, que podrán responder en forma anónima a ítems tales como: clases teóricas y prácticas, actitud docente, bibliografía, propuestas para futuros cursos, etc. Este trabajo se considerará de resolución obligatoria.

 Alfredo Torre

     Profesor Titular

 Notas

[1] La ubicación de esta clase dentro del Plan y luego de haberse llevado a cabo el primer proyecto, obedece a razones estrictamente pedagógicas vinculadas a la revalorización de la experiencia indagatoria de los estudiantes en todo su proceso educativo. A partir de allí, el docente intentará avanzar sobre el perfeccionamiento de métodos y técnicas de investigación.

[2] Los proyectos deberán encuadrarse tanto en el PdI como en el PdP, y podrán quedar sujetos a la modalidad de “Investigación Periodística” cuando su importancia y nivel de complejidad así lo justifiquen. Del mismo modo, se podrá trabajar sobre una mixtura de estas tres prácticas profesionales.

Programa 2012

Publicado: abril 19, 2012 en Uncategorized

UNIVERSIDAD NACIONAL DELA PLATA

Facultad de Periodismo y Comunicación Social

TALLER DE PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN / Programa 2012

http://www.perio.unlp.edu.ar/pinvestigacion

 

   “De todas las vocaciones del hombre, el periodismo es aquella en la que hay menos lugar para las verdades absolutas”.

“El periodismo no es algo que uno se pone encima a la hora de ir al trabajo. Es algo que duerme con nosotros, que respira y ama con nuestras mismas vísceras y nuestros mismos sentimientos”.

Tomás Eloy Martínez

Profesor Titular: Alfredo Torre. Profesores Adjuntos: Adrián Mendivil y Miguel Mendoza Padilla. Jefa de Trabajos Prácticos: Jorgelina Naveiro. Ayudantes Diplomados: Milva Benítez, Manuel Domínguez, Luciana Hernández Lois, Claudia Jofre, Noel Jolivet, Josefina López Mackenzie, Leandro Moreno, Alberto Mendoza Padilla, Laura Savoy y Carlos Sortino. Ayudantes Alumnos: Mauro Cepeda, Andrea Ciccone, Nicolás Gil, Ayelén Ligorria y Daiana Elisa Melón.

Objetivos:

Este Taller pretende inscribirse dentro del denominado Periodismo de Investigación (PdI), entendido como la práctica que procura demostrar y divulgar la existencia de hechos de incumbencia pública ocultados de múltiples maneras, en razón de la existencia de intereses que actúan para que éstos no sean conocidos.

En cuanto al perfil de formación y capacitación de los estudiantes, no solamente los acompañará en el sostenimiento de una actitud científica en el desenvolvimiento profesional, sino también en la incentivación y desarrollo de tres condiciones básicas para el ejercicio de esta modalidad de trabajo: imaginación, curiosidad y compromiso con la verdad.

Acerca de los saberes y destrezas, procurará que los alumnos:

  • Elaboren escenarios posibles que intenten explicar -hasta su comprobación empírica- los conflictos de interés periodístico detectados, desde una perspectiva sistémica y contextualizadora.
  • Diseñen y ejecuten proyectos originales de investigación viables, sobre la base de rigurosas indagaciones preliminares.
  • Establezcan métodos, produzcan estrategias y configuren técnicas factibles de aplicar según el perfil de cada investigación.
  • Demuestren con pruebas concluyentes que alguien ha hecho algo que ha ocultado deliberadamente y que afecta al escenario público.
  • Produzcan informes de acuerdo a las características de cada formato.

 

Régimen de la cursada:

Asistencia obligatoria al 80% de las clases teórico-prácticas como mínimo.

Aprobación del 80% de los trabajos prácticos, con un mínimo de cuatro (4) puntos. De ese 80%, los trabajos prácticos desaprobados o que no hubieren sido cumplimentados por causa justificada, tendrán la posibilidad de ser recuperados -en una sola instancia- hasta un máximo del 20%.
Aprobación de dos parciales con un mínimo de seis (6) puntos, en los que se considerará la evolución de las habilidades y destrezas alcanzadas por los alumnos en forma individual y grupal.

Aprobación -antes de la finalización de la cursada- de una producción final, en la que se ponderará la integración, articulación y práctica de conocimientos sobre métodos, técnicas y estrategias desarrollados en la asignatura.

Aprobación del taller con nota no inferior a seis (6) puntos, que surgirá del promedio de las evaluaciones de los siguientes aspectos: a) Trabajos prácticos, b) Promedio de exámenes parciales, c) Trabajo final, d) Nota conceptual.

Consultas:

 

A través del correo-e atorre@perio.unlp.edu.ar, exclusivamente, los alumnos podrán formular consultas al profesor titular durante todo el ciclo lectivo.

 

Acreditaciones:

Los alumnos que requieran acreditaciones para certificar su trabajo de investigación ante quienes lo soliciten, deberán contactarse con el Lic. Miguel Mendoza Padilla, profesor adjunto de la materia: mmendoza@perio.unlp.edu.ar

Comunicación del Taller con los alumnos:

 

Es requisito indispensable que cada equipo conformado por estudiantes cuente –por lo menos- con una dirección de correo electrónico, la que será informada al docente de la comisión con los respectivos nombres de los componentes del grupo al inicio de la cursada.

 

Contenidos:

 

Unidad I: Periodismo de investigación. Conocimiento y método científico.

 

Periodismo de investigación y periodismo de precisión: nociones, diferencias y puntos de encuentro. Importancia del conocimiento y método científico en el periodismo de investigación: análisis y aplicabilidad de sus principales características (verificable, metódico, explicativo, etc.). El análisis sistémico como recurso metodológico.

Unidad II: El boceto de investigación.

Determinación de pasos en el tratamiento científico de problemas. El problema de investigación: factores externos e internos que determinan su formulación. La investigación preliminar y el boceto de investigación: delimitación de área, tema, problema, objetivo e intención.

Unidad III: La comprobación empírica.

 

Veracidad y verificabilidad en materia de investigación. Definiciones conceptuales y operacionales. Explicación provisional y prejuicio. Formulación de hipótesis directrices, principales y secundarias: definición, funciones, cualidades y utilidad. Análisis de referentes, variables e indicadores. Ponderación de condiciones necesarias, suficientes, contribuyentes y alternativas en hechos y protagonistas.

Unidad IV: Etapas de un proyecto de investigación.

 

El plan de trabajo: diferencias por niveles de complejidad, propósito y método. Etapas de un proyecto de investigación: indagación preliminar, antecedentes, viabilidad, materia de investigación, procedimiento, análisis, conclusiones. Investigaciones exploratorias y descriptivas. Presentación del informe.

 

Unidad V: Fuentes informativas.

 

Las fuentes documentales: búsqueda, comparación, cruce e interpretación de datos. Archivos oficiales y privados, INTERNET: acceso a la información y recaudos sobre la misma. Fuentes independientes y fuentes implicadas. Fuentes personales: favorables,

neutrales y desfavorables. Fiabilidad del informante y credibilidad en la fuente. El vínculo periodista-fuente.

 

Unidad VI: La entrevista en profundidad.

 

La entrevista en profundidad en el proceso de investigación. Sus objetivos y fases. Entrevistas de declaraciones, personalidad, semblanza y formas estereotipadas, sean dirigidas o no dirigidas. Determinación de razones sobre el sostenimiento de creencias y clases de influencias que parecen ser más significativas en el decir, sentir, obrar, etc. del entrevistado. Utilización de técnicas indirectas.

Bibliografía:

 

BALSEBRE, Amand y otros.  La entrevista en radio, televisión y prensa. Madrid, Cátedra, 1998.

BECERRA, Martín y Alfredo Alfonso (comp.).  La investigación periodística en Argentina. Bernal, Ed. UNQUI, 2007.

CAMINOS MARCET, José María.  Periodismo de investigación. Teoría y práctica. Madrid, Síntesis, 1997.

CANTAVELLA, Juan.  Manual de la entrevista periodística. Barcelona, Ariel, 1996. CRUCIANELLI, Sandra. Herramientas digitales para periodistas. Texas, Knight Center for Journalism in the Americas, University of Texas at Austin, 2010.

DADER, José Luis.  Periodismo de Precisión. Vía socioinformática de descubrir noticias. Madrid, Síntesis, 1997.

GAINES, William.  Periodismo investigativo. Para prensa y televisión. Bogotá, Tercer Mundo Editores, 1996.

HALPERIN, Jorge.  La entrevista periodística. Bs. As., Paidós, 1995.

MARTÍNEZ PANDIANI, Gustavo (comp.)  Periodismo de Investigación: fuentes, técnicas e informes. Bs. As., Ugerman, 2004.

MEYER, Philip. Periodismo de Precisión. Nuevas fronteras para la investigación periodística. Barcelona, Bosch, 1993.

QUESADA, Montserrat.  Periodismo de investigación o el derecho a denunciar. Barcelona, CIMS, 1997.

REIG, Ramón.  Periodismo de investigación y pseudoperiodismo. Realidades, deseos y falacias. Madrid, Libertarias, 2000.

REYES, Gerardo.  Periodismo de investigación. México, Trillas, 1996.

RODRÍGUEZ, Pepe. Periodismo de investigación: técnicas y estrategias. Barcelona, Paidós, 1994.

SANTORO, Daniel.  Técnicas de investigación. Métodos desarrollados en diarios y revistas de América Latina. México, Fondo de Cultura Económica, 2004.

SABINO, Carlos A.  El proceso de investigación. Bs. As., Humanitas, 1993.

SECANELLA, Petra.  Periodismo de investigación. Madrid, Tecnos, 1990.

SIERRA BRAVO, Restituto.  Técnicas de la investigación social. Madrid, Paraninfo, 1992.

TORRE, Alfredo y otros.  Periodismo de Investigación. Reflexiones sobre su práctica y enseñanza. Revista Tramas, FPyCS de la UNLP, Año 7 / octubre de 2008.

WIÑAZKI Miguel (comp.).  Puro periodismo. Bs. As., Ed.de Belgrano, 2000.

WIÑAZKI Miguel.  La noticia deseada. Leyendas y fantasmas de la opinión pública. Bs. As., Marea, 2004.

 

Documentos:

 

LÓPEZ MAC KENZIE, Josefina, Milva Benítez y María Noel Jolivet. Claves de la información pública en la provincia de Buenos Aires: una mirada desde el Periodismo de Investigación. Documento de Cátedra, 2010.

MENDOZA PADILLA, Miguel y Claudia Jofre. Pasado y presente del Periodismo de Investigación en Argentina. Documento de Cátedra, 2010.

SORTINO, Carlos.  Libertad de prensa y orden jurídico en Argentina. PdI, publicación del Taller de Periodismo de Investigación dela FPyCS dela UNLP, 2000.

TORRE, Alfredo.  La negociación periodística. PdI, publicación del taller de Periodismo de

Investigación dela FPyCSdela UNLP, 2003.

Ver Publicaciones en: http://www.perio.unlp.edu.ar/pinvestigacion:

Las fuentes del relato. Sobre informes e informantes. Por Milva Benítez y Carlos Sortino.

Entrevista en el proceso de investigación. Por Adrián Mendivil.

Un abordaje científico y sistémico del periodismo investigativo. Por Alfredo Torre.

Acceso a la información, en:

 

Legislación nacional

Decreto 1172/03 (BO 04/12/2003) de Mejora de la Calidad de la Democracia y de sus Instituciones

http://infoleg.mecon.gov.ar/infolegInternet/anexos/90000-94999/90763/norma.htm

http://www.mejordemocracia.gov.ar

Ley 25.831/04 de Régimen de libre acceso a la información pública ambiental
http://www.infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/90000-94999/91548/norma.htm
Ley 25.675/02 de Política ambiental nacional
http://www.infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/75000-79999/79980/norma.htm

Ley 11723 (Pcia. Buenos Aires) de Protección, conservación, mejoramiento y restauración de los recursos naturales y del ambiente en general

http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/l-11723.html

Legislación provincial (Buenos Aires)

Ley 12.475

http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/l-12475.html

 

Decreto 2.549

http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/04-2549.html

Tesis:

 

“La producción del Periodismo de Investigación Gráfico durante la primera presidencia de Carlos S. Menem”, por Clara Andrea Lorenzi y María Gabriela Vergara. Director: Prof. Alfredo Torre, Codirectora: Lic. Jorgelina Naveiro. Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, 2005.

Enlaces:   Recomendados 

Centro Latinoamericano de Periodismo
http://www.celap.net

El CeLaP tiene por misión propiciar la discusión académica y profesional de asuntos dentro del campo del periodismo y fortalecer una prensa libre y responsable en

Latinoamérica, mediante el continuo desarrollo personal de los periodistas, propietarios de medios de comunicación, gerentes de noticias y docentes de periodismo en la región.

J Clases de Periodismo

http://www.clasesdeperiodismo.com/

Escuela virtual de periodismo digital para América Latina, busca brindar a los periodistas e interesados en la comunicación las herramientas necesarias para un trabajo más eficiente.

J Foro de Periodismo Argentino

http://www.fopea.org

Son sus objetivos: Promover debates sobre las cuestiones más relevantes de la práctica

periodística; promover el diálogo con todos los sectores involucrados en la profesión;  promover el diálogo con todos los sectores sociales; impulsar un premio de periodismo a la calidad profesional e impulsar la realización de una página Web de apoyo al desarrollo profesional del periodismo.

JFundación Nuevo Periodismo Iberoamericano

http://www.fnpi.org

La Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano es el resultado de una antigua preocupación de Gabriel García Márquez – quien inició como reportero su carrera de escritor -, por estimular las vocaciones, la ética y la buena narración en el periodismo, sobre aspectos tan variados como el uso de la grabadora o la función de los editores.

Dentro de este sitio está Cosecha Roja (Red de periodistas judiciales de Latinoamérica), que tiene muy buenas investigaciones de toda Latinoamérica.

Google Noticias

http://news.google.com.ar/nwshp?hl=es&gl=ar

Google Noticias ofrece información recopilada de más de 700 fuentes de información de todo el mundo y la organiza automáticamente de modo que las noticias más importantes aparezcan en primer lugar. Los temas se actualizan constantemente a lo largo del día, por lo que, cada vez que se conecte a esta página, encontrará artículos nuevos. Google ha creado un proceso de agrupación automatizado para Google Noticias que reúne titulares y fotografías relacionados entre sí a partir de cientos de fuentes de información de todo el mundo, lo que le permitirá comprobar la forma en que distintos medios periodísticos explican la misma historia. Elija el elemento que le interese y acceda directamente al sitio que publicó el artículo que desee leer. Por ejemplo, buscar información sobre “periodismo de investigación” o “periodismo investigativo”.
Instituto Prensa y Sociedad. Foro del Periodismo Independiente
http://www.ipys.org
Sitio del Instituto Prensa y Sociedad, una asociación peruana que promueve la libertad de información y la prensa independiente y que cuenta, entre sus socios, a periodistas de acreditada trayectoria profesional. En él se puede encontrar un banco de las principales investigaciones periodísticas gráficas y televisivas de los últimos quince años de Brasil, Argentina, Nicaragua, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Chile, Guatemala, Uruguay, entre otros países. También cuenta con una biblioteca especializada al servicio de periodistas y estudiantes de periodismo.

J Taller de Periodismo de Investigación

http://www.perio.unlp.edu.ar/pinvestigacion

Primera cátedra universitaria de Periodismo de Investigación en América Latina, perteneciente a la Facultadde Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacionalde La Plata(Argentina). Cuenta, entre otras cosas, con un boletín de actualización mensual durante el ciclo lectivo.

 

En inglés:

 

Centre for investigative journalism

http://www.tcij.org/

El CIJ ofrece alto nivel de formación, los recursos y de investigación para periodistas, investigadores, organizaciones no gubernamentales, académicos, estudiantes graduados y otros interesados en la integridad pública y la defensa del interés público.

J Investigative Reporters and Editors

http://www.ire.org

Página de Reporteros y Editores de Investigación (IRE), la organización estadounidense precursora de Periodistas de Investigación. Incluye una gran cantidad de recursos e información, así como enlaces a numerosas organizaciones de interés para periodistas.

J International Consortium of Investigative Journalists

http://www.publicintegrity.org/investigations/icij/

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación es una red global activa de los reporteros que colaboran en los exhaustivos reportajes de investigación.
JournalismNet

http://www.journalismnet.com
Originalmente, esta página se llamó “Investigative Journalism on the Internet”. El sitio fue desarrollado por un experto en navegación por Internet, productor de un programa de investigación dela Canadian Broadcasting Corporation’s y director del programa de

Computer Assisted Reporting (CAR) dela Canadian Associationof Journalists. Según la

Columbia Review of Journalism esta página es una notable revisión de fuentes de información periodísticas en el ciberespacio. Lo cierto es que está llena de herramientas útiles.

J Muckraker.com
http://www.muckraker.org/
La página del Center of Investigative Reporting. Archivos, publicaciones y técnicas para el rastreo periodístico de hechos que alguien pretenda mantener ocultos.

 

Poynter on line

http://www.poynter.org/
Textos sobre periodismo de investigación, seminarios, cursos, bibliografía y recursos diversos del Poynter Institute, una acreditada escuela de periodismo.
Para fuentes:


ProfNet
http://hispanicprwire.com/media_benefits.php?l=es
ProfNet, patrocinado por PR Newsire for Journalists, es un recurso gratuito para comunicadores y periodistas de todo el mundo. Fundado en 1992, ofrece una base de datos de más de 30.000 expertos, que se pueden clasificar por continente y tema. Los periodistas también pueden realizar consultas a expertos en determinadas regiones del mundo, sin la necesidad de revelar su nombre ni el del medio de comunicación en el que trabajan.
El contenido está dividido en 13 áreas temáticas, como ciencia, leyes y gobiernos. Registrarse es gratis y el sitio está disponible en inglés y español.
Newsbasis
http://newsbasis.com/ 
Newsbasis es una plataforma gratuita que pretende conectar “a los periodistas con el mensaje correcto en el momento adecuado”. Los periodistas crean alertas sobre sus temas de interés, y luego reciben “puntos de vista”, que incluyen ideas para artículos enviados por los usuarios del sitio (a menudo, gente vinculada a las relaciones públicas). Los periodistas pueden contactar a esos usuarios, o seguir con el tema para recibir nuevas ideas en su correo electrónico. También hay un motor de búsqueda para encontrar fuentes.
Los periodistas interesados en utilizar este sitio deben trabajar en medios de comunicación reconocidos, demostrar experiencia en organizaciones de noticias o escribir para un blog dedicado a la entrega de contenidos noticiosos, con un importante número de lectores.
HARO (Ayuda a un reportero)
http://www.helpareporter.com/
HARO (Help a reporter out) se presenta como la base de datos de fuentes más grande del mundo, con más de 100.000 fuentes activas, tanto de expertos como de personas comunes. Los periodistas proponen sus temas y fijan los plazos en HARO y luego reciben la información directamente en la bandeja de entrada de su correo electrónico. En la actualidad, el sitio recibe cerca de 200 consultas diarias.
Authoratory
http://www.authoratory.com/
Authoratory ofrece expertos científicos, en particular en los campos de la química, biología y medicina. El contenido de este sitio, internacional y gratuito, se produce mediante el análisis de grandes cantidades de datos de PubMed, un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. Authoratory ofrece información actualizada sobre cada experto: sus colaboradores frecuentes, intereses profesionales, institución a la cual está afiliado y la información de contacto.
El sitio cuenta actualmente con cerca de 100.000 científicos que se pueden buscar por palabra clave o nombre. Los perfiles se pueden encontrar en español, francés, inglés y ruso.
Experts.com
http://www.experts.com/index.aspx
Experts.com incluye una gran base de datos gratuita de expertos dedicados a diferentes disciplinas. Cuenta con autores, consultores, ingenieros y escritores. El principal objetivo del sitio es promover y conectar a expertos profesionales con sus clientes, aunque también está disponible para periodistas.
La base de datos permite que la búsqueda se realice por palabra clave, nombre, empresa, estado o país. El perfil de cada experto incluye un resumen de sus logros profesionales, su currículum, enlaces a libros y artículos escritos por él e información de contacto. El sitio está disponible sólo en inglés.

   “El periodista investigador debe tener una firme convicción de lo que es justo y honesto y mantener su capacidad para indignarse, más allá de sus conocimientos científicos y técnicos o su experiencia profesional”.

Gerardo Reyes

Hello world!

Publicado: abril 19, 2012 en Uncategorized

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